Publicado: 08.03.2016 15:10 |Actualizado: 08.03.2016 15:10

El PP deja a Rivera como simple "escudero" de Sánchez para recuperar los votos que se fueron a Ciudadanos

Los conservadores se preparan para la repetición de elecciones mientras insisten en mantener a Rajoy como único candidato a la Presidencia en las futuras negociaciones.

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Rajoy y Rivera, en una de sus reuniones pasadas. Archivo EFE.

Rajoy y Rivera, en una de sus reuniones pasadas. Archivo EFE.

MADRID.- Atacar a Ciudadanos y dejarle, simplemente, como un "instrumento" del PSOE. Esa es la estrategia actual del PP que, si bien comenzó dejándose querer por Albert Rivera para que apoyara una posible investidura de Mariano Rajoy, ahora ha cambiado de dirección con el único objetivo de recuperar los votos que el pasado 20 de diciembre pasaron del azul al naranja. 

Las relaciones entre ambas formaciones se rompieron definitivamente la semana pasada, cuando C's apoyó la investidura de Pedro Sánchez y Rajoy se negó siquiera a debatir con Rivera sobre el acuerdo pactado. El líder de Ciudadanos consideró entonces "rotos todos los puentes" y dio por 'muerto' a Rajoy. Considera "imposible" que vuelva a gobernar, aunque cree que todo podría cambiar si él se retira y es otro quien toma las riendas del PP.

Pero en el PP, pese a estar dispuestos a acudir a una nueva ronda de negociaciones, siguen enrocados en su postura inicial: "O Rajoy o nada". Salvo sorpresas de última hora en las negociaciones previstas, o un posible Gobierno de izquierdas con Ciudadanos -que a día de hoy se presenta inviable-, ello abocaría a la repetición de elecciones. Y parece ser ése, precisamente, el escenario buscado por los conservadores, que ya han iniciado su tarea electoral buscando recuperar los votos que en su día se fueron a Ciudadanos. 



Así comenzaron los ataques a Rivera, a quien pretenden dejar como un segundón de Sánchez, según la estrategia desvelada este martes por el diario El País.  El portavoz del PP en el Congreso fue el primero en hacerlo, usando un tono burlón para definirle como un "pichón" "correveidile" del líder socialista.  Después, Rajoy también descalificó el acuerdo PSOE-C's durante sus intervenciones en ambas sesiones del pleno de investidura, pero se centró más en Sánchez que en Rivera, siempre con la idea de convertirle en su rival principal y dejar al Ciudadano como 'llavero' del primero.

Y en esa línea continuaron otros cargos del partido, que convirtieron al presidente de C's en un mero "delegado" de los socialistas, el número dos de su secretario general, o, este martes, en "escudero" del mismo. Así le ha llamado el secretario general del grupo popular, José Antonio Bermúdez de Castro, que le pidió "que deje de atacar al PP y a sus militantes". "Si quiere ser útil a los españoles, convenza a Sánchez para que desbloquee esta situación y dialogue con el PP", le pidió, no sin cierta ironía. 

Rajoy: "Rivera se ha pasado con armas y bagaje al PSOE"

El propio Rajoy ha acusado hoy a Rivera, de haberse "pasado con armas y bagaje" al PSOE y de tratar de "justificar" ahora esa decisión pidiendo otro candidato para el Partido Popular, informa Efe. El jefe del Ejecutivo ha recalcado que Rivera "sabrá por qué" ha decidido apoyar al líder socialista y eso "tendrá que explicarlo a quien quiera oírle" porque a él no le "importa demasiado". "Todo lo que está diciendo no es sino una forma de justificar ese acontecimiento, entonces ¿cómo lo explico?, pues diciendo que no me gusta el señor Rajoy", ha argumentado.

"Nos sorprende mucho el ataque de Rivera, que se ha convertido en escudero de los socialistas", siguió Bermúdez de Castro. "Se ha convertido en un socialista emergente que ha cedido la representación de sus diputados al señor Sánchez", agregó. "No sabíamos que tenían tantos puntos en común, probablemente sus electores tampoco", concluyó amenazándole en clave electoralista. 

"No sé si es positivo para Ciudadanos que el PSOE hable de sus 40 escaños asociados a los 90 de los socialistas", sentenció también Pablo Casado tras la celebración del Comité de Dirección del PP en el que Rajoy anunció que llamará a Rivera y a Sánchez para reunirse con ellos por separado. El vicesecretatrio de Comunicación del PP quiso rebajar un poco el tono de sus compañeros de partido y aseguró que no ven a C's sólo como "anexo" del PSOE, pero también bromeó sobre la cuestión de que Sánchez y Rivera "acudan o no acompañados" a su reunión con Rajoy. "Tampoco a nosotros nos gusta que nos digan a quién tenemos que llamar o con quién tenemos que negociar", zanjó Casado, que abogó por empezar la nueva ronda de contactos "con una hoja en blanco" y no con el acuerdo "derogador" de PSOE y C's. 

Horas antes, también el vicesecretario sectorial del PP, Javier Maroto, se había expresado de forma parecida. En este caso, Maroto utilizó una información del diario La Razón que asegura que Sánchez pactó en secreto con ERC una revisión del Estatuto de Autonomía de Catalunya. "No sé qué cara se le habrá quedado a Albert Rivera al conocer ese dato de su socio", ironizó. 

Fotografía facilitada por el PP, del presidente del Gobierno en funciones y presidente del PP, Mariano Rajoy (d), junto a la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal (2d); el vicesecretario de Sectorial, Javier Maroto (2i), y el portavoz

El presidente del Gobierno en funciones y presidente del PP, Mariano Rajoy, junto a la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal (2d); el vicesecretario de Sectorial, Javier Maroto (2i), y el portavoz parlamentario, Rafael Hernando (i), durante la reunión del Comité de Dirección que preside esta mañana. EFE

Misma PNL que Ciudadanos

Precisamente, la primera medida del PP en esta nueva etapa va encaminada en esa dirección. Los conservadores han anunciado hoy que la próxima semana llevarán al primer pleno del Congreso una proposición no de ley (PNL) "en defensa de la unidad de España" para invitar al resto de grupos de la Cámara a que "se mojen" en esta cuestión. 

Pretenden, según explicó Bermúdez de Castro antes de acudir a la Junta de Portavoces, que una mayoría apoye "la vigencia del marco constitucional" y se comprometa con "el modelo territorial" actual frente al desafío soberanista de Catalunya. "Eso es incompatible con cualquier tipo de referéndum de autodeterminación", zanjó el secretario general del grupo popular. 

Pero esa postura es, precisamente, la misma que defiende Rivera, por la que puso veto a un Gobierno con Podemos y que incluso plasmó también en una PNL "por la democracia, por la igualdad y por la unión de todos los españoles" el pasado 14 de enero. Y es que PP y Ciudadanos aún comparten, pese a la evidente ruptura actual, muchas posturas. Entre ellas, la del españolismo y el "constitucionalismo" que ambos defienden.