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El príncipe tendrá derecho a menos himno y saludos en el desfile del 12-0

Los soldados que portan las banderas de las unidades no se inclinarán ante él como hacen con su padre, que estará ausente en la parada por primera vez

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La presidencia del príncipe Felipe en el desfile del día de la fiesta nacional del próximo sábado no hará olvidar a su padre, el rey, al menos en los detalles del protocolo, que le dan derecho a que se toque el himno nacional pero en una versión más breve, y que establece que los soldados que llevan las banderas de las grandes unidades no se inclinen ante él en signo de saludo como hacen con el jefe del Estado. O sea, que no le saludan.

La ausencia por primera vez del rey en la celebración del desfile por la Fiesta Nacional el próximo sábado obligará a realizar cambios en el protocolo para ajustar el acto a los honores que la ley establece para el heredero, diferentes a los que deben rendirse al jefe del Estado.

Según el reglamento, aprobado en 2010, durante el desfile las banderas que portarán las grandes unidades no responderán al saludo castrense del príncipe, ya que sólo lo hacen ante el monarca, y se tocará una versión más breve del himno nacional.

Felipe presidirá los actos del 12 de octubre junto a la princesa Letizia y sin la compañía de la reina, que se ausentará también por primera vez de esta celebración. Las infantas Elena y Cristina tampoco acudirán. La segunda no estuvo ya el año pasado, tras desatarse el 'caso Urdangarin', y su hermana Elena acudió pero fue colocada fuera de la tribuna presidencial, concretamente en un palco de autoridades donde estaba colocada a la izquierda del jefe de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Fuentes de la Casa del Rey explicaron que la decisión sobre la participación de los miembros de la Familia Real en esta celebración ha correspondido personalmente al rey Juan Carlos. Expertos militares han explicado a Europa Press que la presencia de la reina habría dificultado el protocolo del acto, ya que va a ser presidido por el príncipe y no por Sofía, a quien, sin embargo, corresponden otros honores militares.

Al margen de quienes vayan a ocuparla este sábado, la tribuna prinicipal tendrá la misma apariencia que en años anteriores, ya que el escudo que presidirá el lugar es el de la Casa Real. No ocurrirá lo mismo con el guión que llevará la Guardia Real, en este caso el correspondiente al príncipe de Asturias.

Una vez lleguen los príncipes a la Plaza de Neptuno, y después de ser saludados por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y las principales autoridades civiles asistentes al acto, Felipe recibirá los honores militares.

Según el Reglamento de 2010, al heredero de la Corona se le rinden 'honores militares de arma presentada e himno nacional en versión breve'. Este texto establece que, en su caso, también le corresponden 'salva de diecinueve cañonazos y cinco voces de '¡Viva España''. El reglamento precisa que se le rendirán honores, entre otras cosas, en los actos militares que presida.

Los cambios también se podrán percibir durante el desfile, en el que las banderas que acompañarán a las grandes unidades de las Fuerzas Armadas no responderán al saludo del príncipe, ya que está establecido que sólo lo hacen al del jefe del Estado, inclinándose a su paso hacia el lugar donde se encuentra.

Una vez finalizada la parada militar, los príncipes se trasladarán al Palacio Real para ofrecer la tradicional recepción a las más altas autoridades del Estado, a la que ya se sumarán la reina Sofía y la infanta Elena.