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El PSOE de Castilla y León acusa a su líder de haber afrontado el 'caso Ponferrada' "a lo Ana Mato"

La Ejecutiva regional, reunida ayer, da un gran espaldarazo a su exlíder, Óscar López, mientras reprocha a su actual secretario general, Julio Villarrubia, que tratara de "lavarse las manos" ante la moción de censura

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'Has afrontado esto a lo Ana Mato. Todos lo sabíamos y tú no viste el jaguar'. Esta frase del alcalde de Puebla de Sanabria (Zamora), José Fernández Blanco, dirigida al secretario general del PSOE de Castilla y León, Julio Villarrubia, ejemplifica el clima que se vivió ayer jueves durante la Comisión Ejecutiva regional del partido que se celebró en Valladolid, y que estuvo inevitablemente centrada en la moción de censura que el pasado viernes aprobó el Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Ponferrada, gracias al respaldo del acosador sexual y exalcalde del municipio, Ismael Álvarez.

Los reproches a Villarrubia por el papel desempeñado en esta crisis abierta entre los socialistas castellano leoneses desde el mismo 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, cuando Samuel Folgueral se convirtió en alcalde del consistorio ponferradino, constituyeron una 'abrumadora mayoría' de las decenas de intervenciones que se produjeron en la Ejecutiva. Fuentes conocedoras de la reunión hablan de 40 palabras que abroncaron a su secretario general, frente a 4 que le apoyaron. 

El objetivo no fue otro que respaldar y dar un espaldarazo a quien diseñó esa cúpula del PSOE regional: su exlíder y hoy secretario de Organización federal, Óscar López, que se presentó por sorpresa en la reunión en calidad de portavoz socialista en las Cortes castellano-leonesas. Fue él quien en un principio respaldó esa moción de censura alegando que iba a permitir el abandono de la política de Álvarez, y quien después, una vez que el máximo líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, obligara a todos los ediles socialistas de Ponferrada a abandonar el partido si no echaban para atrás esa moción, quiso asumir toda la responsabilidad de ese 'error' cubriendo las espaldas a sus más cercanos jefes. 

Mientras tanto, la inmensa mayoría de los miembros de la Ejecutiva del PSOE castellano-leonés consideran que Villarrubia 'trató de lavarse las manos' al insistir y recalcar que él no conocía los detalles de esa moción de censura hasta el día en el que se produjo. 'Todos conocíamos el contenido de esa iniciativa', explica a Público un miembro de la dirección regional, que reconoce en cambio el 'error gravísimo' cometido al haber 'calculado mal los tiempos' y no haber exigido a Álvarez que dimitiera antes de que los ediles socialistas de Ponferrada lograran el poder con su ayuda, y no después, como ocurrió finalmente.

La de ayer fue una reunión 'tensa y bronca' por la gravedad de los hechos del fin de semana pasado y por su efecto en la credibilidad del PSOE de todo el país, y buen ejemplo de ello fue la duración de la misma. Comenzó sobre las 18.45 horas de la tarde y no concluyó hasta bien pasadas las 23.30 horas de la noche. Fue un encuentro 'incómodo', insisten algunos de los asistentes, pero que demostró la 'prácticamente incuestionable unidad' de la Ejecutiva -que no del partido- a favor de la gestión de López y del propio Rubalcaba. La comprensión se trasladó, incluso, al secretario general de los socialistas leoneses, Celestino Tino Rodríguez, ferviente defensor de la actuación de Folgueral.

Las intervenciones a favor de Villarubia, que se centraron precisamente en arremeter contra Rodríguez al considerarlo como el 'responsable último' de lo sucedido en Ponferrada, llegaron por parte de los miembros de la Ejecutiva llegados desde la provincia de Palencia, de donde procede también el secretario general regional. En ese sentido se manifestó la secretaria general palentina, Miriam Andrés, o el secretario de Economía de la dirección regional, Julio López. Asimismo, la voz más crítica, quien arremetió tanto contra Rodríguez como contra Villarrubia como contra López fue el representante de la agrupación municipal de León y secretario de Formación del PSOE de Castilla y León, Germán Carbajo. 

La conclusión de todos los sectores es que López salió 'fortalecido' de la Ejecutiva que él mismo configuró, si bien coinciden en señalar que la crisis en Ponferrada ha dejado de manifiesto una importante 'guerra orgánica' entre los que apoyan al número tres de Rubalcaba, los que respaldan a Villarrubia y los que reclaman una renovación completa del partido, estando vinculados estos últimos a quienes apoyaron la candidatura de Carme Chacón en el último congreso federal del PSOE.