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PSOE La 'semana negra' del PP refuerza a Pedro Sánchez frente a Díaz y López

Las otras candidaturas admiten que les perjudica que se vuelva a situar en el debate el apoyo que se dio a Rajoy, lo que pretendían paliar con el "no" a los Presupuestos del Gobierno

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Rajoy y Susana Díaz, durante uno de sus encuentros institucionales en La Moncloa.-EFE

El mismo día en que la gestora del PSOE proclamaba a los siete precandidatos a las primarias, el aspirante y ex secretario general del partido, Pedro Sánchez, se ha encontrado como el mejor aliado en el inicio de la recogida de avales el enésimo estallido de casos de corrupción en el Partido Popular, que vuelven a cuestionar directamente por qué el PSOE permitió el Gobierno de Mariano Rajoy.

El propio Sánchez resucitó este debate el jueves al volver a poner de manifiesto el error que supuso facilitar que siguiera en el poder un Gobierno "corrupto", decisión que se tomó en el Comité Federal que provocó su salida de la dirección del partido, con la que siempre estuvo en contra el exlíder del PSOE, y que respaldaron por activa o por pasiva sus dos principales adversarios como mal menor.

Inmediatamente, la crítica de Sánchez se extendió por las redes sociales y fueron los propios diputados del "no" quienes se reafirmaron en esa postura. Así, la diputada zaragozana Susana Sumelzo escribió en Twitter: "Días como hoy, cargados de noticias de corrupción, me siento orgullosa de haber votado NO al Gobierno de Rajoy". Y un mensaje similar lanzó Odon Elorza: "Hoy más que nunca: NO es no! No a la corruPPción. Por eso pedimos el aval para Sánchez". Más de seiscientos retuits cosechó la frase y fueron otros muchos dirigentes socialistas los que se sumaron a estas tesis.

Que el inicio del proceso se enmarque en este debate preocupa a las otras dos candidaturas que saben la dificultad de explicar entre la militancia aquel posicionamiento, aunque se haya querido justificar con algunos logros parlamentarios arrancados al PP, y que ahora pretendían paliar definitivamente con su "no" a los Presupuestos Generales de Estado, para separarse de los populares.

De hecho, tanto Susana Díaz como Patxi López insisten en todos sus actos de precampaña en que el proyecto del Partido Popular no es el del PSOE, critican con dureza las cuentas del Estado que ha presentado el Gobierno de Mariano Rajoy y garantizan el voto en contra del Grupo Socialista.

Sin embargo, uno de los dirigentes que en la sombra impulsó desde el primer momento la candidatura de Díaz admitió a Público que este debate les hace daño y puede convertirse en la baza de Sánchez ante la militancia. "Entre los nuestros, su mensaje es el que mejor cala, porque es muy difícil hacer entender a un militante del PSOE que se haya tenido que dejar gobernar al adversario político, pero también muchos entienden que aquella situación no había otra salida", afirmó este veterano dirigente, quien reiteró el mensaje de que el PSOE volvió a poner a España por encima de sus intereses partidistas, lo que en su opinión también hay que poner en valor.

El desgaste en este debate puede tener más coste para Susana Díaz, a quien se le achaca ser la principal impulsora de este posicionamiento y del golpe orgánico del 1 de octubre que lo provocó, y a la que también se le recuerda periódicamente su gobierno con Ciudadanos.

Sin embargo, en la candidatura de López se afirma que el exlehendakari apoyó la posición del "no" a Mariano Rajoy hasta el último momento y que su abstención en la votación fue por mantener la disciplina y cumplir el mandato del Comité Federal. Fuentes de dicha candidatura aseguran que todo el mundo en el PSOE sabe que López siempre fue partidario de no facilitar el Gobierno del PP y rechazan cualquier paralelismo con el hecho de que hubiera gobernado en Euskadi con los populares.

Sea como sea, el equipo de Sánchez está decidido a hacer bandera de su "no" a Rajoy durante toda la campaña y garantizará que, si vuelve a liderar el partido, no volverá a ver ningún acercamiento al PP ni, en modo alguno, se facilitaran pactos, alianzas o gobiernos con el partido de Mariano Rajoy. El precandidato socialista insiste, muy a menudo, en que hay que acabar definitivamente con la idea de que ambas formaciones representan lo mismo, lo que, en su opinión, se ha convertido en un gran lastre para el PSOE.