Publicado: 15.09.2016 08:03 |Actualizado: 15.09.2016 08:03

¿Quiénes son los lobistas
más nocivos de Bruselas?

Varias ONGs lanzan los premios 'Democracia en Venta' para alertar del apoyo al tratado de libre comercio entre la UE y EEUU y la buena sintonía con la Comisión Europea por parte de conglomerados de empresas en los que figuran Volkswagen, Microsoft o Monsanto 

Publicidad
Media: 5
Votos: 2
Comentarios:
Manifestación contra TTIP.- AFP.

Manifestación contra TTIP.- AFP.

@Alopezdemiguel

MADRID.- Volskwagen, Deutsche Bank, Monsanto, Bayer, ExxonMobil... Son sólo algunas de las multinacionales más poderosas de entre las que operan en sus respectivos sectores en Bruselas, pero todas tienen en común que están nominadas a los premios Democracia en Venta, por sus esfuerzos para impulsar el polémico TTIP, y por su cercanía y "connivencia" con el Ejecutivo comunitario.

Varias ONGs han estudiado el trabajo de decenas de lobbies empresariales con sede en Bruselas y han nominado a seis de los más activos defensores del tratado de libre comercio que negocian Washington y Bruselas; en base al número de reuniones celebradas con la Dirección General de Comercio, al grado en que las propuestas de la UE se asemejan a las que formulan estos grupos, así como a los distintos documentos oficiales y extraoficiales filtrados.

Verheecke: "Queríamos mostrar cómo el TTIP es el sueño de los lobbies hecho realidad"

"Queríamos ilustrar cómo los lobbies y la Comisión Europea trabajan juntos", explica a Público Lora Verheecke, miembro del Observatorio Corporativo Europeo (CEO) y portavoz de la iniciativa. "Queríamos mostrar cómo el TTIP es el sueño de los lobbies hecho realidad", apunta.

El elevado peso de los grupos de presión en las negociaciones -fueron protagonistas en el 83% de las reuniones sobre el TTIP con la Comisión según el CEO- se encuentra entre las críticas más habituales de los detractores del polémico Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP, en inglés), como también lo está la falta de transparencia de las instituciones europeas y norteamericanas en todo el proceso.

De hecho, la normativa de Bruselas establece que sólo es obligatorio hacer públicas las reuniones con lobbies de los comisarios, directores generales y otros altos cargos, pero el grueso de los trabajadores que participan de alguna forma en las negociaciones quedan exentos de esta obligación, por no mencionar que el registro de grupos de presión en la capital belga es voluntario.

La campaña, lanzada en una web creada con este fin y traducida a seis idiomas, arranca este jueves y permitirá seleccionar a uno de los seis finalistas durante varias semanas. Como dudoso reconocimiento por la labor de estas organizaciones en favor del TTIP, los impulsores de la iniciativa escenificarán una suerte de ceremonia ante la sede del lobby ganador en Bruselas, e intentarán entregarle el trofeo correspondiente por su labor.

“Esto se enmarca dentro de nuestra estrategia para seguir hablando del TTIP, aunque algunos políticos digan que está muerto, y para explicar el poder de estos lobbies a la hora de dictar la política europea”, apunta Verheecke.

Además del CEO, que ya ha organizado otras entregas de premios para lobistas en años anteriores,  organizaciones como WeMove, Lobby Control y Amigos de la Tierra Europa también han participado en esta iniciativa, para la que han optado por seleccionar a conglomerados empresariales y no a representantes políticos “porque es la Comisión quien negocia”.



Los nominados

Entre los nominados hay grupos de presión empresariales de todos los sectores; aparece el Foro Europeo de Servicios (ESF), en el que se integran gigantes financieros como Deutsche Bank y corporaciones como Microsoft o IBM; la Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles (ACEA), que engloba a Volkswagen, Daimler o Fiat; y los representantes del lobby de los pesticidas, CropLife America (CLA) y la Asociación Europea de Protección de las Cosechas (ECPA), que representan a Syngenta, Monsanto o Bayer.

Tampoco podía falta la poderosa Patronal Europea, Business Europe -ExxonMobil, Philip Morris, British American Tobacco-; la Federación Europea de Asociaciones de la Industria Farmacéutica (EFPIA) -Pfizer, GlaxoSmithKline, Novartis- y el lobby químico, en referencia al Consejo Europeo de la Industria Química (CEFIC) y al Consejo Americano de Industria Química (ACC) -BASF, ExxonMobil Chemical.

La mitad de estos lobbies han respondido a la misiva de las ONGs en la que les felicitaban por su nominación negando haber tenido un papel tan destacado en las negociaciones, mientras que el resto se han mantenido en silencio.