Publicado: 14.10.2015 11:46 |Actualizado: 14.10.2015 12:03

Quiroga gana el pulso a Rajoy y Cospedal y deja un PP vasco desamparado

El presidente y la secretaria general fueron incapaces de frenar la dimisión de su dirigente en Euskadi tras una semana de intensas presiones.

Publicidad
Media: 4.50
Votos: 4
Comentarios:
La presidenta del PP del País Vasco, Arantza Quiroga, tras anunciar su dimisión a los medios. / J. ETXEBERRIA (EFE)

La presidenta del PP del País Vasco, Arantza Quiroga, tras anunciar su dimisión a los medios. / J. ETXEBERRIA (EFE)

MADRID. —La ya expresidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, ha hecho lo que debía hacer en coherencia con su fallida iniciativa de convivencia en Euskadi. Tras "reflexionar" sobre su futuro durante una semana en la que ha permanecido ausente de la vida pública y recibiendo intensas presiones desde Génova y La Moncloa para que no dimitiese, la dirigente conservadora ha anunciado su marcha.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la secretaria general, Dolores de Cospedal, han intentado por todos los medios convencer a Quiroga para que continuase en su puesto, al menos, hasta 2016, cuando las elecciones generales del 20 de diciembre hubiesen pasado y se celebrasen los congresos nacional y regionales del PP, que darán paso a importantes relevos en la calle Génova y en las formaciones autonómicas, incluida la madrileña.



Quiroga, sin embargo, se ha mantenido firme. Según pudo constatar Públicoy así lo reflejó en una extensa crónica sobre la desesperada situación del PP vasco—, la expresidenta del PP de Euskadi —que todo apunta a que quedará en manos de una gestora controlada por Madrid hasta 2016— estaba muy enfadada con los dirigentes nacionales por haber desutorizado públicamente su propuesta de ponencia de convivencia, presentada la semana pasada y retirada a las pocas horas por esas críticas.

Quiroga —y en esta ocasión, contaba con el respaldo de todo el PP vasco— entendía que era la hora de dar un giro a la forma de hacer política también en Euskadi para evitar que el partido se quedase en la marginalidad más absoluta frente al avance de otras formaciones en la gestión del fin de ETA. El PP vasco apenas superó los 100.000 votos en las elecciones municipales del 24 de mayo.

Nuevo golpe a Cospedal

La secretaria general del PP ha sido la principal implicada en la crisis de la formación vasca y ahora, es la más importante afectada, más allá de una Quiroga ya retirada. La expresidenta del PP vasco fue una apuesta personal de la número dos del PP, que en 2013 la eligió para suceder a Antonio Basagoiti tras su retirada de la política. Ayer mismo, Quiroga viajó a Madrid y se reunió con Cospedal en la calle Génova, sin éxito por parte de ésta, que no logró frenar la dimisión de su elegida.

Quiroga siempre ha sido muy cuestionada internamente, de forma particular por el poder fáctico del PP de Euskadi, liderado por el ministro de Sanidad y presidente del PP de Araba, Alfonso Alonso. Éste contaba con pilotar la sucesión de Basagoiti, pero Cospedal ignoró su propuesta y optó por Quiroga, que además, contaba con la alta consideración de Rajoy.

Precisamente, algunas fuentes del PP vasco, echan en falta una intervención más contundente del presidente del Gobierno en esta crisis, la peor de los conservadores de Euskadi desde que ETA dejó las armas y que tiene que ver con la compleja posición del PP frente a los sectores afines a varias asociaciones de víctimas del terrorismo y la influencia de éstas, que pretenden marcar cada uno de los pasos del PP vasco. La intención de Quiroga de incluir a EH-Bildu en su ponencia fue considerada una traición por el cada vez más mermado sector ultra del PP vasco (liderado por un Carlos Iturgaiz desplazado a Bruselas) y las víctimas donde aquél se apoya.

Etiquetas