Publicado: 17.11.2015 17:28 |Actualizado: 17.11.2015 18:53

Rajoy busca la fórmula para evitar acciones militares contra el Estado Islámico a un mes del 20-D

El Gobierno se niega a concretar de momento hasta dónde va a llegar la actuación de España en la "gran coalición" que ha pedido Hollande. El PP admite que hay debate interno sobre el alcance de la colaboración con Francia.

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. EFE

MADRID.- El debate en el seno del Gobierno y del PP está abierto y llega en mal momento, a un mes de las elecciones generales del 20 de diciembre y forzado por un socio europeo, Francia, tras los atentados sufridos en París el viernes 13 de noviembre. Mientras las reuniones de urgencia se suceden en la Unión Europea tras el solemne discurso de François Hollande en el Palacio de Versalles, Mariano Rajoy trata de evitar una respuesta pública concreta sobre la colaboración que España va a prestar a Francia en un futuro inmediato y más allá del apoyo militar (formación y vigilancia) que da en Turquía e Irak. A éste se agarró ayer el presidente del Gobierno para esquivar la pregunta sobre posibles acciones militares en Siria e Irak de las tropas españolas.

Sin embargo, la comparecencia de Rajoy ayer al final de cumbre del G20 (en la que el jefe del Ejecutivo negó que se hubiera hablado de intensificar los bombardeos sobre el Estado Islámico) se produjo poco antes de que el presidente de la República Francesa pidiera de forma inédita la activación solidaria del artículo 47.2 del Tratado de la UE ("Si un Estado miembro es objeto de una agresión armada en su territorio, los demás socios le deberán prestar ayuda y asistencia con todos los medios a su alcance, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas").



La orden de Rajoy a sus ministros y al PP es clara: perfil bajo y evitar las opiniones sobre la posibilidad de acciones militares de España contra el Estado Islámico

Tras esa petición, a la que el consejo de ministros de Defensa de la UE ha dado hoy el visto bueno, Francia irá negociando bilateralmente con cada Estado miembro la forma de su "ayuda y asistencia", al tiempo que trabaja en el llamamiento a formar una "gran coalición" global que integre a Rusia y a EEUU.

Con estos mimbres, a Rajoy no le queda más remedio que pronunciarse pronto sobre la actuación de España en el corto y medio plazo, ya que Francia continúa los bombardeos sobre los enclaves del EI y las autoridades galas sostienen constantemente de que este país no puede hacerlo todo solo.

François Hollande, tras su discurso en Versalles. / EFE

François Hollande, tras su discurso del lunes 16 en Versalles. / EFE

La sombra de la guerra de Irak planea, pues, sobre los conservadores, que admiten posiciones distintas sobre cuál debería ser, en opinión de cada uno, la implicación de España: desde los que se muestran partidarios de la "acción militar" sobre el terreno (Siria e Irak) de nuestras tropas hasta quienes esgrimen el argumento del "alto coste de una misión" de las Fuerzas Armadas que España, ahora, no se puede permitir. En lo que sí coinciden todas las fuentes conservadoras consultadas es en que "no pueden repetirse los errores del pasado", como obviarla legalidad internacional y el apoyo parlamentario, éste que el Ejecutivo tendría garantizado con su mayoría absoluta y el previsible respaldo del PSOE, pacto antiyihadista mediante.

La vicepresidenta ha sido, de momento, la más ilustrativa en su respuesta sobre hasta dónde llegará la implicación de España en la lucha contra Daesh. "Iremos tomando las decisiones en cada momento", aseguró ayer preguntada por esta cuestión, por lo que el Ejecutivo espera ya la llamada de Francia para ver en qué términos plantea su ayuda. El deseo de Rajoy y su equipo es que la concreción de planteamientos tan complejos como dar luz verde a una "gran coalición" o activar la cláusula de solidaridad de la UE se alarguen en el tiempo y permitan dejar pasar el tiempo hasta que se celebren las elecciones del 20-D. Mientras tanto, la orden de Rajoy a sus ministros y dirigentes del PP es clara: perfil bajo y evitar las opiniones sobre este asunto.