Publicado: 29.09.2016 22:32 |Actualizado: 30.09.2016 07:00

Rajoy mantiene al 'gurú' Arriola cobrando del PP pese a haber anunciado su jubilación en 2015 

El sociólogo anunció su retirada en las elecciones municipales, pero reculó en las generales de diciembre. Ahora sigue asesorando al partido, del que llegó a percibir casi un millón de euros al año por los trabajos de su Instituto de Estudios Sociales.

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El asesor demoscópico de Mariano Rajoy, Pedro Arriola, en una imagen de archivo. EFE

El asesor demoscópico de Mariano Rajoy, Pedro Arriola, en una imagen de archivo. EFE

MADRID.- Es el "asesor áulico" de Mariano Rajoy, el "gurú demoscópico" del PP, el sociólogo más cotizado. Pedro Arriola continúa cobrando de Génova, pese a haber amagado con jubilarse ya en abril de 2015. 

Sobrino del poeta Juan Ramón Jiménez y marido de Celia Villalobos, exizquierdista reconvertido a conservador, Arriola quiso jubilarse a los 67. Su 'cliente' acababa de perder las elecciones andaluzas y todo apuntaba a que sus diagnósticos comenzaban a fallar. Pero el Partido Popular nunca deja a los suyos en la cuneta y, pese a los rumores de distanciamiento con Rajoy, éste contó con él para los comicios generales del 20 de diciembre. 

Él, que llegó a facturar casi un millón de euros al año con su Instituto de Estudios Sociales, no se lo pensó. Decidió seguir "mientras Rajoy siga siendo el líder del PP". Y ahí permanece, manteniendo su título, junto a Jorge Moragas, de 'mano derecha' del presidente en funciones.



La relación entre ambos viene de lejos. Y es que Arriola ha sido estadista, analista de sondeos y diseñador de la estrategia de marketing del PP desde 1989. Con él se auparon Aznar y Rajoy y se hicieron con la Moncloa. Fue el ideólogo en la sombra de frases como el "váyase señor González" del primero o "la niña" de su sucesor. También de la acusación contra Zapatero por "traicionar a las víctimas" de ETA. Y eso que Arriola fue precisamente uno de los negociadores de Aznar con la banda terrorista, a la que el expresidente rebautizó como "Movimiento Vasco de Liberación". 

Más recientemente, su consejo para que Rajoy siguiera una estrategia inmovilista frente a las crisis por corrupción o con respecto al reto soberanista de Catalunya, le enemistó con el sector aguirrista de Génova, pero también sobrevivió a la batalla interna. Y, cuando parecía que se acercaba un fin de ciclo en el PP, Arriola reculó y se quedó.

Pedro Arriola y Mariano Rajoy, en una imagen de archivo. EFE

Pedro Arriola y Mariano Rajoy, en una imagen de archivo. EFE

En los 'papeles de Bárcenas'

No se conocen con exactitud los pagos por los servicios prestados. Pero, según la contabilidad oficial que el PP remitió a la Audiencia Nacional en 2013, Génova pagó al Instituto de Estudios Sociales -cuyo único administrador es Arriola- más de 12 millones de euros entre 1994 y 2011. Según dicho informe, la cantidad anual más alta ascendía a 867.611,53 euros en 2008. 

Arriola tiene también otra empresa, Consultores de Investigación Social S.L., cuyo principal cliente es también el Partido Popular. Según informó Infolibre en su día, al prestar servicios al PP a través de ambas compañías, es decir, por partida doble, Arriola habría alcanzado la cota más alta en ingresos procedentes de la formación política entre 2010 y 2012. Todo ello ha sido investigado por el juez Ruz en el marco del caso Bárcenas. Y es que en los papeles del extesorero también aparecen pagos al sociólogo -presuntamente en B- de entre 100.000 y 160.000 euros.

A día de hoy, fuentes del PP confirman que el 'gurú' sigue como asesor de Rajoy, pero niegan que se dedique a coordinar sondeos internos. "Él analiza encuestas, no las hace", zanjan en Génova. No obstante, otras fuentes populares aseguran que el partido sí cuenta ya con encuestas preelectorales que revelan que, de celebrarse por tercera vez los comicios, el PP ascendería hasta los 150 escaños, mientras que el PSOE -el de Pedro Sánchez, al menos- descendería hasta poco más de los 50, informa Ana Pardo de Vera. ​

Oficialmente, el partido lo niega: "En estas circunstancias [se refieren a la crisis entre los socialistas y la incertidumbre sobre si habrá o no repetición de elecciones], no estamos para gastar dinero en la elaboración de encuestas internas", concluyen.