Publicado: 08.01.2016 09:37 |Actualizado: 08.01.2016 09:44

Así responde Cayetana Álvarez de Toledo a las críticas por su tuit contra Carmena: "Twitter es un vertedero"

La exdiputada del PP, tras su famoso 'no te lo perdonaré jamás', cree que esta red social es "la tumba de la inteligencia" y que "está arrasando con la política y el periodismo cultos, esforzados, incisivos e inteligentes".  Tacha a la alcaldesa de "dogmática y adánica".

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La exdiputada del PP, Cayetana Álvarez de Toledo.- EFE

La exdiputada del PP, Cayetana Álvarez de Toledo.- EFE

MADRID.- Cayetana Álvarez de Toledo usó Twitter para mostrar su indignación contra la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, por la Cabalgata de Reyes de la capital y escribir su archifamoso "no te lo perdonaré jamás". Sin embargo, tan solo tres días después considera que esta red social "es un vertedero, la tumba de la inteligencia".

La exdiputada del PP expone su reflexión sobre todo lo acontencido tras su polémico tuit de la noche de Reyes en una tribuna en El Mundo titulada 'Jamás, jamás, jamás' y, lejos de atisbar una mínima disculpa, Álvarez de Toledo carga contra lo que considera toda una maniobra orquestada en su contra. 

"No me refiero únicamente a los comandos organizados que alimentan los circuitos del odio durante horas sin descanso. Toda operación revolucionaria necesita soldados rasos suficientemente ignorantes y entregados como para perder la vida, que hoy es el tiempo, en estériles maniobras de acoso y derribo", escribe al respecto.



Recordamos que la actual portavoz de la plataforma Libres e Iguales y directora de Área Internacional de de la fundación FAES, vinculada al PP y dirigida por el expresidente del Gobierno José María Aznar, lanzaba el 5 de enero un mensaje en Twitter en los siguientes términos: 

"Toda operación revolucionaria necesita soldados rasos suficientemente ignorantes y entregados como para perder la vida, que hoy es el tiempo, en estériles maniobras de acoso y derribo"

Este viernes recuerda cómo fueron las horas posteriores y las reacciones a ese tuit: "Más de 11.600 retuits a esta tierna hora de la tarde en la que escribo; más de 7.000 corazoncitos pulsados por deditos amables; no sé cuántos comentarios, chistes, insultos y memes; hashtag propio, vigoroso y viral; trending topic durante horas; comentarios en los principales programas de radio y televisión; referencias en varios telediarios; y, lo más asombroso, un eco transversal en la llamada prensa de calidad".

"Twitter está arrasando con la política y el periodismo cultos, esforzados, incisivos e inteligentes"

Por eso, considera que "Twitter es un vertedero, la tumba de la inteligencia" y que "está arrasando con la política y el periodismo cultos, esforzados, incisivos e inteligentes". Pero anuncia que no va a dejar de usarlo y pide que "que los tontos no corrompan nuestro juicio ni nuestra conciencia".

La exdiputada conservadora aprovecha la tribuna para volver a cargar contra Carmena, a la que tacha de "dogmática y adánica alcaldesa madrileña", a la que ve apoyada por "hordas tuiteras". Y considera que "nuestros chavistas ibéricos cuentan con un ejército", que identifica con un "sector reconcentrado y activo" y al que califica de "cainista, guerracivilista y envidioso".

"La pérdida no ya de calidad sino de capacidad básica de comprensión e interpretación es asombrosa"

Ahí se pone la careta de víctima para afirmar que con todo eso es con lo que "tiene que lidiar" y pone varios ejemplos del supuesto acoso: "El que lee «chica del PP» y entiende: corrupta, facha y pija. Odia a los pobres (quería estar en la tribuna VIP), detesta a los gais (de ahí sus críticas a la túnica rosa de Gaspar), aborrece a los negros (a los que nosotros, paradójicamente, ponemos a tocar una kora africana en plena Era Obama) y desprecia a las mujeres (porque el auto odio no es patrimonio exclusivo del constitucionalista catalán). Ah, y, por supuesto, es una integrista religiosa, porque para qué preguntar si cree mucho, poquito o nada, no vaya a ser que en esto también esté con Savater. Que lo estoy".

Pero Álvarez de Toledo ve "más relevante lo que está ocurriendo fuera de los círculos del sectarismo podémico, en las cumbres de la política y el periodismo". Porque considera que "la pérdida no ya de calidad sino de capacidad básica de comprensión e interpretación es asombrosa. Como si la restricción de caracteres impuesta por Twitter hubiera impuesto una restricción mental equivalente: la obligación de prescindir de la ironía, del humor y del matiz; de las referencias literarias, más o menos veladas, y de las figuras retóricas, incluidas las más evidentes como la hipérbole o la repetición. Jamás, jamás, jamás".