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Sánchez propone un contrato a la clase media para refundar el capitalismo

El secretario general del PSOE sugiere "aunar mercado y democracia" para que la economía esté "al servicio de la gente"

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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, interviene durante el acto de clausura de la XV Conferencia Autonómica. EFE

Sin apenas referencias a Podemos, y con muchas cargas de profundidad contra el PP, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, clausuró la Conferencia Política proclamando alto y claro que “ser socialista es ser de izquierdas” y proponiendo un contrato a la clase media y trabajadora, “que refunde el capitalismo y lo ponga al servicio de la gente”.

Al estilo Sarkozy, cuando el presidente francés también proclamó la refundación del capitalismo al estallar la crisis económica, Sánchez abanderó la idea que se puede aunar “mercado y democracia, y competitividad con derechos laborales”, reclamando un nuevo marco de funcionamiento entre la economía y los ciudadanos.

"La política puede cambiar las cosas si tiene claro a qué decir que no"

Es más, proclamó una "economía para la igualdad" que, en su opinión, exige una política firme ante los poderosos, "porque la política puede cambiar las cosas, si tiene claro a qué decir que no" añadió.

Sánchez, que probablemente hizo su mejor discurso desde que es secretario general del PSOE, pidió a los suyos “unidad, fortaleza y fuerza para salir a ganar a la derecha”, y dio un aviso: “No lo olvidéis, a quien teme el PP es al PSOE”.

En el contenido, en el tono y en la fuerza de su intervención, Sánchez parece que marcó un punto de inflexión en su trayectoria como secretario general del PSOE que, según distintas opiniones, gustó a los suyos.

"Lo que mejor le ha pasado a este país lo hemos hecho los socialistas"

Así, reivindicó el legado socialista como nunca –"lo que mejor le ha pasado a este país lo hemos hecho los socialistas", dijo-, y citó la educación y la sanidad pública, el ingreso en la UE, la ley del aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, el sistema de pensiones, la ley de dependencia, la ley de igualdad y contra la violencia de género, la subida del salario mínimo o el fin de ETA. Y concluyó: "Esos avances tienen unas siglas, las del PSOE, y dos nombres propios. Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero".

También volvió a proclamar que el PSOE es el cambio seguro y puso en valor la necesidad de gobernar con rigor. Pero más allá de este aviso a Podemos, Sánchez se centró fundamentalmente en el Gobierno de Mariano Rajoy, a quien dijo que ya está a punto de pasar a la historia, "porque se terminó el cuento de la derecha".

"La crisis ha servido a la derecha como la excusa perfecta para imponer su catecismo ideológico"

Sánchez denuncio que la derecha gobierna este país "como si fuera un plan contable" y, en su opinión, la crisis la ha servido "como excusa perfecta para imponer su catecismo ideológico".

Pero, sobre todo, censuró su mensaje entusiasta de la recuperación, "¿Pero de qué presume Rajoy? ¿De ser el presidente con el que más ha crecido la desigualdad y la pobreza? ¿De ser el presidente que ha traído los contratos de 54 días y los sueldos medios de menos de mil euros?".

Ante estas opciones, Sánchez puso encima de la mesa tres propuestas que serán la guía de su partido: crear buen empleo, combatir la desigualdad y rearmar moralmente nuestra política.

La Conferencia Política del PSOE acabó mejor de lo que empezó. La ausencia de Susana Díaz quedó ya difuminada, los barones mantuvieron más o menos la compostura, y Sánchez sí gustó a los suyos… lo que ya necesitaba.