Público
Público

Congreso del PSOE Los sanchistas dejan vía libre a la reelección de Susana Díaz en el PSOE andaluz

La presidenta de la Junta se perfila como candidata única en las primarias de su región, que arrancan este lunes, después de que Sánchez haya optado por no impulsar a un rival de peso.

Publicidad
Media: 3
Votos: 4
Comentarios:

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, durante la inauguración del Congreso Federal del PSOE. /EFE

El PSOE andaluz, la federación más numerosa del partido, ya no es la más potente ni la que ostenta un mayor control orgánico, como se ha repetido casi inercialmente durante los últimos 35 años. El socialismo andaluz, con sus 45.849 afiliados, sigue siendo el más extenso, su capacidad para movilizarse y tensar a la tropa en tiempos electorales aún es abrumador. Pero la derrota de Susana Díaz en las primarias frente a Pedro Sánchez ha sido un golpe psicológico tan duro, que el PSOE andaluz ha acudido al congreso federal inhibido, casi mudo, casi ausente, sin querer o sin atreverse a reclamar esa cuota de representación en los órganos de dirección que antes ni se le discutía.

Esa es una razón, pero hay otra. El segundo motivo de la docilidad del socialismo andaluz ante Ferraz es estratégico, como siempre. Díaz firmó con Sánchez un pacto de no agresión a través de los medios de comunicación: ni yo me meto en tu ejecutiva ni tú movilizas a los sanchistas andaluces para meterte en la mía. Esa segunda parte del trato se pone a prueba este lunes -la presidenta de la Junta no ha querido dejar pasar ni un segundo- cuando se abre el plazo para para presentar las precandidaturas para optar a la secretaría general del PSOE de Andalucía (la recogida de avales empieza el próximo miércoles y culmina el 1 de julio). Díaz se presenta a la reelección con dos objetivos: revalidar su liderazgo y evitar que el sector crítico renacido en las primarias -con un 40% de votos de su lado- se cuele en los órganos de decisión y opinión de su federación.

Los críticos de Susana Díaz, parapetados ahora bajo la nomenclatura de sanchistas, han descartado promover una candidatura alternativa en las primarias para dirigir el PSOE-A

Los críticos de Susana Díaz, parapetados ahora bajo la nomenclatura de sanchistas, han descartado promover una candidatura alternativa en las primarias para dirigir el PSOE-A. Desde antes de las primarias ya advirtieron que su papel en el congreso regional sería “reforzar a la presidenta”, y no tratar de desestabilizarla con otro pulso interno. Además están convencidos de que “ahora sería difícil ganarla, y sólo contribuiríamos a debilitar aún más su liderazgo, lo cual perjudicaría al Gobierno andaluz”. Sin un adversario de peso enfrente, la sevillana se perfila como candidata única a la secretaría general del PSOE-A, igual que le ocurrió en 2013.

La duda de Pérez Tapias

No es descartable que aparezcan rivales, pero es poco probable que logren los avales necesarios para llegar a las urnas. Varias fuentes sanchistas de alto nivel -que han entrado en la ejecutiva federal- coinciden en que ellos no van a promover a ningún candidato, sin embargo, entre ellos mismos existen dudas de que el granadino José Antonio Pérez Tapias no decida dar el paso por su cuenta y se enfrente a Susana Díaz. Pérez Tapias ha sido uno de los apoyos de Sánchez en Andalucía, a pesar de haberse enfrentado a él en las anteriores primarias (2014), junto a Eduardo Madina. El representante de la corriente minoritaria Izquierda Socialista consiguió el 15% de los apoyos de la militancia en el conjunto del país, unos 4.316 en Andalucía.

El congreso federal del PSOE ha sido pacífico y Sánchez ha podido formar una ejecutiva sólida, repleta de fieles

El congreso federal del PSOE ha sido pacífico y Sánchez ha podido formar una ejecutiva sólida, repleta de fieles, con alguna integración de antiguos críticos, como su rival en las primarias, Patxi López, o el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. El madrileño también ha metido a andaluces en el comité federal, pero no tantos como antes. Lo que está claro es que Díaz ha cumplido su parte del trato: no hay susanistas destacados en la cúpula del partido, no hay vigías ni lugartenientes de la presidenta andaluza que le sirvan de ojos y oídos en Ferraz. Ahora le toca a Sánchez cumplir su parte.

Su nuevo número tres, el sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, avisó antes de las primarias de que podría nacer una candidatura alternativa a Díaz de entre los críticos seguidores de Sánchez. Pero ni ha habido tiempo para movilizar un cartel electoral distinto al de la presidenta -de ello se cercioró la propia Díaz al convocar el congreso regional el día después de perder las primarias- ni parece que la actitud de Sánchez sea el revanchismo. El madrileño sabe contar. Susana Díaz sí ganó las primarias por mayoría rotunda en Andalucía, cuenta con el favor de sus militantes, que además siguen representando el 26% de los afiliados del PSOE en toda España. Y esta federación sigue siendo el músculo electoral más potente del partido. Cuando lleguen las elecciones, Sánchez volverá a necesitar a Díaz, aunque esta vez puede que Díaz necesite también a Sánchez y su nueva aura de renacido líder de izquierdas.

Lo que sí harán los sanchistas es plantar cara en los posteriores congresos provinciales, que serán a partir de septiembre. Ahí los críticos sí alzarán la voz para verse representados en las nuevas ejecutivas, en la misma proporción del resultado de las primarias y de los congresillos donde se eligieron a los delegados andaluces para el congreso federal de este fin de semana. En todas las provincias -menos en Huelva- se pactaron listas de integración, que es a lo que volverán a pedir ahora los sanchistas, aunque no descartan presentar candidaturas alternativas en algunos territorios si no llegan a acuerdos. En todo el ámbito regional, los críticos aspiran a ocupar el 40% de los órganos de decisión en las ocho provincias.

Los avales y el aparato

El congreso regional del PSOE será en Sevilla el 29 y 30 de julio, con el mismo censo de afiliados que en las primarias. Los aspirantes a liderar el partido pueden empezar este miércoles a recoger el 10% de avales necesarios para ser oficialmente candidatos, unas 4.585 firmas, y el plazo finaliza el próximo 1 de julio. Según los estatutos del PSOE, sólo quien pase la primera ronda tendrá acceso al censo de militantes, una herramienta esencial para poder contactar con los afiliados y pedirles el voto, aunque se dan por hecho dos cosas: que la presidenta andaluza ya tiene esos datos y que no los necesita tanto como sus hipotéticos rivales. El día 6 de julio arrancará la campaña de las primarias.

La última vez que Díaz optó a este puesto, en 2013, recabó unos 20.000 avales, casi la mitad del censo

La última vez que Díaz optó a este puesto, en 2013, recabó unos 20.000 avales, casi la mitad del censo, usando esa estrategia de abrumar y aplastar al adversario antes incluso de llegar a las urnas. Lo logró con sus rivales entonces, el exconsejero de Agricultura Luis Planas y el alcalde de Jun (ahora destacado sanchista), José Antonio Rodríguez Salas, que se retiraron al no poder alcanzar el mínimo de avales exigido. Así ella se convirtió en candidata única de las primarias andaluzas, elegida por aclamación (es decir, sin votación de los militantes). En aquel proceso, los adversarios de Díaz se quejaron del “juego sucio”, de las dificultades para acceder al censo de afiliados, en poder de los secretarios generales provinciales (que apoyaban a la sevillana) y de los secretarios de las agrupaciones locales.

Pero las primarias que han enfrentado a Sánchez con Díaz han cambiado las reglas del juego. Algunos asesores de la presidenta andaluza le han sugerido que no repita aquella vieja estrategia de acaparar una montaña de avales para asustar a sus adversarios, porque así consigue reafirmar su imagen de candidata del aparato. No le salió bien contra Pedro Sánchez, porque el madrileño logró movilizar a las bases quedándose a apenas 6.000 firmas de la andaluza, y esa victoria psicológica sobre la favorita lo catapultó más tarde al éxito final. Si Díaz repitiese ahora esa ostentación de poder interno, podría volvérsele en contra. Las primarias están muy recientes y la sevillana ya se ha distinguido sobradamente como una líder del aparato.

La proclamación de candidatos a la primarias se conocerá el 16 de julio. En el congreso regional participarán 459 delegados de las ocho provincias, más la cuota de Juventudes Socialistas (23%) y 20 más de las áreas sectoriales (con voz pero sin voto). En total serán unos 500 compromisarios. La dirección del PSOE-A le pedirá a Pedro Sánchez que asista a la inauguración del congreso, según fuentes socialistas.