Publicado: 02.04.2014 11:14 |Actualizado: 02.04.2014 11:14

El secretario general de Sortu, en el banquillo por reivindicar el pasado de la izquierda abertzale

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El presidente de Sortu, Hasier Arraiz, ha declarado este miércoles como imputado ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) por unas declaraciones en un acto público en las que afirmó que los militantes de la izquierda abertzale se sienten "orgullosos de la lucha que hemos hecho, del trabajo que hemos hecho en defensa de los derechos del pueblo vasco".

El magistrado de la Sala de lo Civil y Penal del Alto tribunal vasco Borja Iriarte ha citado a Arraiz por si estas afirmaciones que hizo en este sentido el pasasdo 18 de noviembre en una mesa redonda con motivo de los aniversarios de los asesinatos de Santiago Brouard y Josu Muguruza fueran constitutivas de un delito de enaltecimiento y justificación del terrorismo y humillación a las víctimas.

Arraiz ha "repetido" y ha "reafirmado" ante el juez las ideas que expresó cuando defendió la apuesta por la ruptura con el Estado que buscaba la izquierda abertzale hace 35 años. En su declaración, Arraiz ha aclarado qué es lo que en realidad dijo y lo ha diferenciado de las interpretaciones que pudieron hacer de sus palabras algunos medios de comunicación que dieron lugar a la denuncia, "y que no tenía nada que ver" con lo que él expresó, ha explicado a los periodistas.

"Dije que hace 35 años, en el Estado español hubo una oportunidad para la ruptura democrática"

De esta forma, ha reproducido lo que argumentó en aquella charla en Bilbao en recuerdo a los asesinados Santiago Brouard y Josu Muguruza: "Dije que hace 35 años, en el Estado español hubo una oportunidad para la ruptura democrática que posibilitara, entre otros, el respeto a los derechos nacionales del pueblo vasco y que esa ocasión se frustró por la elección estratégica que hicieron determinados partidos políticos". "Sin embargo, la izquierda abertzale optó por esa ruptura democrática y se demuestra que, 35 años más tarde, seguimos estando en ese punto y que este pueblo necesita de esa ruptura democrática con el Estado español que no permite decidir libre y democráticamente su futuro a los vascos y las vascas", ha añadido.

A día de hoy, ha insistido, "sigue siendo imprescindible y de total urgencia esa ruptura democrática con un Estado que no está dispuesto a dejarnos decidir nuestro futuro libremente". "Eso es lo que reivindiqué aquel 18 de noviembre y es lo que he reiterado ante la Sala" de lo Civil y Penal del TSJPV, ha afirmado. Además, se ha mostrado convencido de que esta citación judicial "evidencia que se vulnera la libertad de expresión en este país" y que para los representantes de la izquierda abertzale no existen "condiciones democráticas para poder afrontar con total libertad el debate político". 

"Reivindicamos con todos nuestros errores lo que fuimos y lo que somos, y lo que hemos hecho y lo que hacemos, como no podría ser de otra manera" aseguró Arraiz el 18 de noviembre, si bien en esa misma comparecencia reconocía que "todos hemos hecho sufrir y todos hemos sufrido" y que no tenían "ningún problema para reconocer todas nuestras responsabilidades".

"Reivindicamos con todos nuestros errores lo que fuimos y lo que somos"

Arraiz ha llegado al Palacio de Justicia acompañado de su abogado, el histórico militante de la izquierda abertzale y defensor de otros dirigentes de esta formación, Iñigo Iruin. A las puertas del Tribunal ha sido recibido por medio centenar de militantes y cargos históricos y electos de la izquierda abertzale y EH Bildu como Rufino Etxebarria, Joseba Permach, Pernando Barrena, Laura Mintegi, Peio Irizar y Oscar Matute, entre otros. Todos ellos permanecían detrás de una pancarta, firmada por Sortu en la que, en euskera, se exige que termine "el acoso" que a su entender está padeciendo la izquierda abertzale.

Tras saludar a sus compañeros, Arraiz ha entrado en el interior del Palacio de Justicia, acompañado por Iruin, a las 10.00 horas para iniciar la declaración ante el magistrado Borja Iriarte, mientras los concentrados han permanecido en el exterior aguardando que concluya la testimonial.

 

Hace 35 años la izquierda abertzale hizo una elección que consideramos hoy más que nunca acertada: no participamos en un juego que no tenía nada de democrático y nos hemos dedicado todo este tiempo a poner sobre la mesa las contradicciones de ese supuesto juego democrático, y las hemos pagado, y muy caro ademas. Y no estamos dispuestos a rechazar ni a revisar nada de aquello.

Reivindicamos con todos nuestros errores lo que fuimos y lo que somos, y lo que hemos hecho y lo que hacemos, como no podría ser de otra manera.

Es cierto que esa batalla esta ahí y, nos guste más o menos, nos obliga y nos va seguir obligando a entrar a esos escenarios del pasado donde está claro que nadie esta libre de responsabilidades.

En este conflicto nadie ha estado de espectador. Todo el mundo ha tomado parte. Todos hemos hecho sufrir y todos hemos sufrido. Nosotros no tenemos ningún problema para reconocer todas nuestras responsabilidades, siempre lo hemos hecho y creo que es algo que nos honra y es lo que nos da credibilidad hacia la propia sociedad vasca.

Durante este tiempo estamos orgullosos de la lucha que hemos hecho, del trabajo que hemos hecho en defensa de los derechos del pueblo vasco.

Y otros tendrán que decir qué es lo que han hecho y han dejado de hacer en todo este tiempo, de qué tipo de estrategia se han beneficiado y a qué tipos de estrategia han dado cobertura.

Nosotros no tenemos nada que ocultar. Otros sí que quizás lo tengan que hacer y, evidentemente, nos están obligando a entrar a esa batalla del relato, que nosotros preferíamos hacerla en una dinámica mucho más constructiva, como pieza de construcción de una convivencia del futuro, más que como un juego de quién es el vencedor y quién es el vencido de este conflicto, que es al fin y al cabo lo que pretenden tanto los unos como los otros, tanto el PSOE como el PP o como el PNV. Porque, al fin y al cabo, el PNV hizo la misma elección estratégica que hicieron el resto de partidos en la Transición.