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Touriño anunciará esta semana el adelanto electoral en Galicia

Los socialistas buscan sortear el zarpazo de la crisis y no coincidir con los comicios vascos

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Los socialistas ya han tomado su decisión en Galicia. Fuentes de la ejecutiva federal del PSOE confirmaron a Público que el presidente de la Xunta gallega, Emilio Pérez Touriño, anunciará la semana entrante el adelanto de las elecciones autonómicas para el próximo otoño.  Touriño, que ha hecho en el PSOE bandera de su independencia institucional, efectuará previsiblemente el anuncio mañana o el martes, antes de que el presidente Zapatero viaje el miércoles a Galicia en visita oficial.

Anticipando los comicios, que en principio debían celebrarse en la primavera de 2009, el PSOE confía en lograr un triple objetivo: rentabilizar la gestión de Touriño  antes de que la crisis le pase factura; afianzar la ventaja obtenida hace tres años sobre sus socios del BNG, con los que había empatado en 2001 y con quienes en 2005 se vio forzado a compartir un gobierno paritario; y ahondar la marca del bocado al PP en su feudo autonómico por antonomasia.

Los socialistas se han decantado por el adelanto en Galicia bajo la premisa de que Ibarretxe no convocará elecciones anticipadas tras el golpe que presumiblemente infligirá el Tribunal Constitucional (TC) a la consulta convocada por el PNV y sus socios de Eusko Alkartasuna y Ezker Batua para el 25 de octubre. El PSOE cree que Ibarretxe prolongará su mandato, previsiblemente hasta primavera, guiado por una meta: obtener rédito electoral de la imaginable conmoción que en todo el arco nacionalista ocasionará el veto del TC a la celebración de una consulta que busca refrendo para el  “derecho a decidir” de los vascos y para un final dialogado del terrorismo.

Así las cosas, y desde la convicción de que si Touriño agotara su mandato las elecciones vascas eclipsarían política y, sobre todo, mediáticamente a las gallegas, los socialistas han inclinado la balanza hacia el platillo que mejores resultados parece augurarles: el adelanto, opción sobre la que hace diez días Touriño ya reconoció estar “meditando”.

Según las fuentes consultadas, la decisión del presidente gallego es firme. Preguntado por este diario, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, no quiso confirmar qué ocurrirá por respeto a la independencia del presidente gallego, pero sí corroboró que esta semana desvelará la fecha. ¿Anunciaría Touriño la semana entrante cuándo habrá elecciones si su plan fuera convocarlas en junio, al mismo tiempo que las europeas? A priori, no parece probable.

En todo caso, Blanco apoyará cualquier decisión que adopte Touriño. ¿Por qué? Pues fundamentalmente porque las encuestas que maneja la cúpula del PSOE pronostican un notable avance de los socialistas en detrimento del PP y también, aunque en muy menor medida, del BNG.

Si en 2005, y pese a su retroceso (perdió cuatro escaños), el PP volvió a ser la fuerza más votada en Galicia con un 45,2% de las papeletas y 37 escaños, los sondeos del PSOE le atribuyen hoy cinco diputados menos. De ellos, cuatro irían al PSdeG y uno al BNG. De cumplirse esa predicción, los socialistas gallegos, hoy con 25 asientos en la Cámara autonómica, saltarían a 30, a sólo dos de distancia del PP, y el BNG pasaría a 14.

Y ese salto tendría dos consecuencias de enorme relevancia: la primera, de carácter simbólico, porque visualizaría que la izquierda puede terminar desbancando al PP como primera fuerza política en Galicia; la segunda consecuencia sería de signo eminentemente práctico, dado que el margen de maniobra del PSOE respecto al BNG crecería de modo ostensible. Es decir, Touriño tendría más fácil pactar sin que ello entrañara formar un gobierno con igual número de socialistas que de nacionalistas.

Los estudios demoscópicos que apoyan la estrategia del PSdeG constatan que el electorado premia la estabilidad que ha imprimido a la acción política gallega el bipartito que preside Touriño con Anxo Quintana, del BNG, como vicepresidente. Y ratifican algo clave para los socialistas: a los ciudadanos les satisface el giro a la izquierda auspiciado por Touriño con medidas como las del plan de protección del litoral, que ha frenado en seco la escalada urbanística, o el impulso al gallego en la educación.

¿Y qué ocurre con el PP? En teoría, su líder, Mariano Rajoy, disfruta sus vacaciones en Galicia, comunidad que sólo abandonó para viajar a Madrid tras la catástrofe aérea. En la práctica, los socialistas dan por hecho que Rajoy aprovecha el periodo estival para poner a punto la maquinaria electoral del PP gallego, cuyos intereses –con una crisis económica que aún tiene por alcanzar su punto álgido– no pasan por celebrar comicios en otoño. Una frase pronunciada hace una semana por el mismo Fraga que ahora coquetea con el BNG delata lo anterior: “Todo adelanto electoral–dijo– es sospechoso”.