Publicado: 26.11.2013 11:17 |Actualizado: 26.11.2013 11:17

Zapatero se justifica a sí mismo y a Rajoy y dice que se negó a aceptar un rescate a España tres veces

"Congelé pensiones y rebajé el sueldo de los funcionarios pero mantuve intactas la sanidad y la educación", recuerda el expresidente en la presentación de su libro

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"Hicimos un gran avance y, cuando llegó la crisis, dimos un frenazo". Con estas palabras trataba esta mañana de justificar las drásticas medidas que adoptó en su segunda legislatura el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que, según ha dicho, gracias a esas decisiones evitó por tres veces que España fuera rescatada.

Fueron recortes, ha confesado, que la mayoría de las veces se decidieron "en horas", dada la complejidad de una crisis económica "inédita". Y por eso, si bien no ha querido entrar a valorar los ajustes adoptados desde su salida del Ejecutivo por parte de su sucesor, Mariano Rajoy, sí ha querido justificar a este de cierta manera al asegurar que la acción de Gobierno "no es tan fácil" como se pueda pensar.

Durante su gestión y, en especial, durante los 600 días que transcurrieron desde el fatídico mayo de 2010 hasta que abandonó la Moncloa, Zapatero ha asegurado que "hubo tres momentos" en los que se le "sugirió", pedir ayuda financiera para España. "En los tres dije que no", ha asegurado el expresidente, porque entendió que el país "podía seguir financiándose con bonos del tesoro" y porque el rescate "hubiera sido muy negativo" para la recuperación económica que ya iba a ser difícil. "Hubiéramos tardado lustros", ha advertido.

Así, durante la presentación de su libro El Dilema. 600 días de vértigo (Planeta, 2013) que ha tenido lugar este martes en la Casa de América de Madrid, ha reconocido que no tuvo más remedio que adoptar medidas como la retirada del cheque bebé, la reducción del salario de los funcionarios o la congelación de las pensiones. "Pero debo y quiero recordar que mantuve intacta la sanidad pública y mantuve intactos todos los derechos del sistema educativo", ha remarcado el ex jefe del Ejecutivo.

En el libro, y en la rueda de prensa de esta mañana, Zapatero ha insistido en que fue "un error" que en 2008 tardara en reconocer que España estaba en una situación de crisis. Pero ha asegurado que si lo hizo fue por dar un "mensaje de estabilidad a los inversores" y porque España estaba en "crecimiento económico" y "todas las previsiones" apuntaban en esa misma línea. Por eso ha considerado "absolutamente absurdo" que alguien pueda pensar que pretendía "engañar" sobre ese tema.

El expresidente del Gobierno no se fue cuando tuvo que violar su programa electoral "por responsabilidad" con su país y con su cargo al frente del mismo. Zapatero no ha querido entrar a criticar ni la labor ejecutiva de Rajoy ni la de su sucesor al frente del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba por respeto. "Es muy difícil ganarse el respeto de los ciudadanos si no nos respetamos entre nosotros", ha dicho, en clara referencia a las críticas que él mismo recibe cada día por parte del PP o de su expresidente José María Aznar.

Tampoco ha querido comentar las palabras de su exvicepresidente económico, Pedro Solbes, sobre la gestión de su primer Ejecutivo. "No voy a polemizar con alguien que formó parte de mi equipo", ha zanjado.

Asimismo, y tras apelar el sábado a la necesidad de cambio en el partido -"el cambio es ley de vida", dijo, durante su intervención en el Congreso del PSOE de Andalucía en Granada- hoy Zapatero no ha querido entrar a cuestionar ni el liderazgo del secretario general de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba, ni a vaticinar  cuál será el futuro de éste. Zapatero le ha trasladado este martes todo su apoyo, y le ha definido como "un amigo" y del que ha asegurado que "nadie duda de sus cualidades políticas".

"Ha sido uno de mis principales colaboradores en el Gobierno, ha ganado un Congreso, nadie duda de sus cualidades políticas y como es mi secretario general estoy siempre a lo que él marque como iniciativa política", ha asegurado. "Lo único que haré es no dar ningún consejo ni orientación al partido, ni al secretario general, que por cierto no los necesita, sino mi apoyo", ha insistido. En una conversación informal con periodistas una vez finalizada la rueda de prensa, Zapatero ha dicho que, una vez se abra el proceso de primarias, en el caso de que haya varios candidatos no se decantará por ninguno.