Publicado: 02.10.2015 11:52 |Actualizado: 05.10.2015 17:17

Alfonso Basterra se declara inocente y carga contra la instrucción del caso

El padre de Asunta afirma también que no sabe por qué en su primera declaración confesó haber suministrado a su hija polvos blancos sin especificar el fármaco.

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Fotografía tomada de la señal oficial de televisión, del padre de Asunta, el periodista Alfonso Basterra que, desde las diez de esta mañana, ha respondido a preguntas del fiscal asignado a este caso, Jorge Fernández de Aránguiz, en una nueva sesión del ju

Fotografía tomada de la señal oficial de televisión, del padre de Asunta, el periodista Alfonso Basterra que, desde las diez de esta mañana, ha respondido a preguntas del fiscal asignado a este caso, Jorge Fernández de Aránguiz. /EFE

El periodista Alfonso Basterra, acusado de matar a su hija Asunta en un presunto plan conjunto con su ex y madre de la menor, la abogada Rosario Porto, ha defendido hoy su inocencia y ha cargado contra la instrucción del caso. El padre de la niña ha prestado declaración durante cuatro horas en el juicio oral que se celebra en la capital gallega y lo ha hecho justo un día después de su exmujer, a la cual las partes personadas estuvieron preguntando sobre el crimen durante cerca de ocho horas.

A diferencia de la imagen mostrada por su expareja en la jornada de ayer, Alfonso Basterra se ha dejado ver este viernes con una actitud desafiante, además de parecer visiblemente indignado con la investigación del caso por el crimen de su hija, sobre la que ha denunciado "filtraciones" e "irregularidades".



El comunicador, durante su larga declaración, ha reiterado en numerosas ocasiones que él no mató a su única hija y que nunca le suministró Orfidal, el fármaco hallado en el cuerpo de la víctima, según reveló la autopsia. Ha insistido sobre este punto y ha agregado que los episodios en los que la niña presentó somnolencia a lo largo del verano se debían a su rinitis alérgica, que le dejaba rendida.

Para las acusaciones, pública y particular, este extremo supone una contradicción en la versión dada hoy por Alfonso Basterra frente a su única declaración judicial anterior, la correspondiente al 27 de septiembre de 2013, en la que aceptó que había dado una vez polvos blancos a la niña Asunta, pero sin detallar de qué fármaco.

No obstante, Basterra ha abundado durante esta jornada en que, cuando habló esa primera y única vez, llevaba seis días llorando, después de conocer que su pequeña había muerto de manera violenta; durmiendo en un calabozo en el que no lo harían "ni las ratas", y ha asegurado, por ello, que quizá pudo incurrir en "un error", pero "eso no significa que mienta ni que oculte nada".

También se ha mostrado muy molesto con la actitud ejercida por las dos acusaciones, y en concreto, le ha reclamado "humanidad" y "un poco de empatía" al fiscal asignado al caso, Jorge Fernández de Aránguiz, puesto que lo ha considerado incapaz de entender algo "tan sumamente desgarrador" como la pérdida de una hija, "algo que no se lo deseo ni a mi peor enemigo".

En la defensa de su inocencia ha rechazado Alfonso Basterra, y rotundamente, haber administrado cualquier tipo de fármaco ansiolítico a su hija. "Nunca le di nada que no se le pudiese dar"

En la defensa de su inocencia ha rechazado Alfonso Basterra, y rotundamente, haber administrado cualquier tipo de fármaco ansiolítico a su hija. "Nunca le di nada que no se le pudiese dar", ha asegurado. Sin embargo, sí que ha admitido haber comprado Orfidal en al menos dos ocasiones ese verano, pero siempre para la madre de la pequeña, Rosario Porto, que lo usaba para hacer frente a la fuerte depresión que padecía.

Una versión que no convenció al letrado de la asociación Clara Campoamor, Ricardo Pérez, que cuestionó entonces quién pudo darle a Asunta este ansiolítico, comentario ante el que Alfonso respondió: "Si encuentra a esa persona, tráigamela, porque estoy igual o más interesado que usted" en saber quién ha sido. Y, al igual que ayer su mujer, el periodista ha rememorado lo que hizo el día 21 de septiembre de 2013, en el que falleció Asunta.

Esa mañana él hizo recados, después cocinó un revuelto de champiñones, y tras haber comido juntos como en familia, jugaron a las cartas, Rosario Porto -presente también en ese almuerzo-, Asunta y él. Luego se quedó solo en casa por lo que se entretuvo leyendo, en concreto "Gordo" de Jesús Ruiz Mantilla, y preparando unas albóndigas, un plato que nunca había hecho y que le consumió bastante tiempo, por lo que no salió de casa en toda la tarde.

Pasadas las nueve de la noche, según su relato, fue cuando su ex lo llamó para preguntarle por Asunta de quien él no tenía noticias desde que después de comer abandonase su domicilio, por lo que comenzó a ponerse "nervioso". Al igual que Rosario Porto, relató los momentos posteriores a esta llamada en los que, independientemente de lo que hayan contado los "estercoleros informativos", él estaba dando vueltas por la ciudad en busca de su hija antes de ir a la comisaría a interponer la denuncia.

Basterra ha insistido en que Asunta era lo mejor que tenía "y lo que más quería en el mundo", por lo que ha hecho hincapié en los buenos padres que habían sido para la pequeña

Basterra ha insistido en que Asunta era lo mejor que tenía "y lo que más quería en el mundo", por lo que ha hecho hincapié en los buenos padres que habían sido para la pequeña, también Charo Porto, de quien ha destacado que era la madre que toda criatura "hubiese deseado tener", una afirmación ante la que Rosario no ha podido contener las lágrimas.

Se ha referido, asimismo, a su separación matrimonial, que aunque al principio fue "un infierno", porque se enteró de que Rosario tenía un amante, siempre quiso que a Asunta le afectase lo menos posible. Por ello, tras un primer momento complicado, las relaciones entre la otrora pareja mejoraron hasta el punto de que algún amigo suyo le dijo que eran un "ejemplo de convivencia", ya que mientras que otros divorciados se llevaban "a matar", ellos hacían planes en conjunto con su hija.

El juicio, que está generando una gran expectación mediática con más de cien periodistas acreditados y que se celebra mediante la fórmula del jurado popular, continuará el próximo lunes a las 9.15 horas, con las testificales. Los padres de Asunta, internos en el penal coruñés de Teixeiro desde hace más de dos años, son los únicos acusados del crimen de esta niña, que murió con doce años.