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Bilbo Bassaterra (Futuro Vegetal): "Que se considere tirar pintura como terrorismo es terrible para quienes lo han vivido"

El cofundador de Futuro Vegetal, Bilbo Bassaterra
El cofundador de Futuro Vegetal, Bilbo Bassaterra. Cedida

Bilbo Bassaterra es uno de los fundadores de Futuro Vegetal, un movimiento ecologista que, en los últimos años, se ha extendido por todo el territorio español con acciones mediáticas. Junto a otros colectivos sociales, los activistas de este grupo han lanzado pintura a la fachada del Congreso de los Diputados, han paralizado pistas de aterrizaje, han saboteado macrogranjas y han puesto los problemas climáticos y ambientales en primera plana. El ruido que generan les ha convertido en un movimiento "incómodo", dice.

Por eso la Fiscalía les consideró en su memoria anual un grupo "ecoterrorista", una calificación desmedida que posteriormente fue rectificada. Ahora, la red de activistas se ha visto envuelta en un operativo policial que ha acabado con más de 20 detenidos, entre ellos, el entrevistado, que considera que los encarcelamientos son infundados y sólo buscan "ejemplarizar" al movimiento ecologista. 

¿Cómo le ha afectado la detención y el operativo contra la organización?

Yo, sobre todo, lo que tengo es preocupación por mis compañeras y compañeros. Al final, yo empecé en el activismo en Extinction Rebellion y una de las primeras cosas que te decían cuando empezabas a militar es si estabas dispuesto a ser arrestado. Además, yo soy abogado, y sé lo que hay; sé que me expongo a ser encarcelado en cualquier momento. Hay que mentalizarse, pero, independientemente de esto, siempre hay miedo. No por el hecho de entrar en la cárcel, sino porque no es agradable que te priven de tu libertad por hacer activismo. Si me dijeras que soy un narco, que cometo crímenes, pero que te priven la libertad por, simplemente, luchar por la supervivencia de nuestra especie y la habitabilidad de nuestro territorio peninsular...

La Fiscalía y el informe policial hablan de Futuro Vegetal como "organización criminal" y vinculaban a la organización con el "ecoterrorismo". ¿Cree que este tipo de acusaciones y operativos suponen una banalización de lo que realmente es el terrorismo?

"Es una barbaridad para las victimas de terrorismo que se nos califique como 'ecoterroristas'"

No hace falta que lo diga yo, es que lo dice hasta Cristina Cifuentes. En una entrevista que me hicieron en un programa de televisión, ella nos dijo eso mismo. Realmente es una barbaridad para las víctimas de terrorismo que se digan esas cosas. Considerar que lo que hacemos nosotras, que es tirar pintura a una fachada o a una sucursal bancaria, es terrorismo es algo terrible. No sólo para nosotros, también para quienes han vivido el terrorismo en el Estado español y para quienes han perdido a algún miembro de su familia. Creo que el término que han usado para definirnos es muy abusivo.

¿Por qué cree que se está actuando con tanta dureza contra vosotros?

Hay varios factores. Por un lado, el hecho de que nuestras acciones suelen tener mucha presencia mediática es algo que incomoda. Pero también hay un factor aleccionador. Es decir, estos operativos o el informe de la Fiscalía buscan ejemplarizar y tratar de evitar que otros grupos sigan nuestra forma de protesta, no sólo en el ámbito climático, también en el feminismo o en el antirracismo. En cualquier caso, lo que está claro es que se busca reprimir la protesta y coartar la libertad de expresión que viene recogida en la Constitución.

Con nuestras protestas lo que hacemos y conseguimos es tener repercusión mediática, pero no estamos pidiendo ninguna locura. No estamos exigiendo que la Policía se disuelva y devuelva las armas, sino que se corten las subvenciones públicas a las corporaciones que están destruyendo el territorio y que se promocionen actividades que se adapten a los nuevos modelos climáticos. Cuando señalamos que el Gobierno está dando estas subvenciones, en realidad estamos demostrando que en el modelo económico en el que vivimos se prima el interés mercantil de un grupo de corporaciones frente al interés general.

Han realizado acciones muy mediáticas, como paralizar pistas de aterrizaje, pintar en las paredes de museos o arrojar pintura a la fachada del Congreso de los Diputados. ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar?

Hemos hecho algún sabotaje también, lo que pasa es que no ha sido mediático, pero paralizamos durante horas una planta del matadero de Binéfar, que es el más grande de toda Europa y que tiene un impacto brutal en el territorio. El objetivo de Futuro Vegetal es que la gente entienda que nosotros, como sociedad, somos capaces de parar la maquinaria. Después de cerca de tres años de protesta, Teresa Ribera seguro que sabe quiénes somos y, aún así, no nos ha dado una reunión ni ningún feedback. Lo único que tenemos es el hecho de que haya dicho en redes sociales que nuestras formas de protesta no son "buenas formas". 

"Un pueblo sin agua por la contaminación de una macrogranja tiene derecho a cerrar como sea esas instalaciones"

En cuanto a límites, lo que tenemos que ver realmente es que somos capaces de frenar las cosas. Es decir, si en Granada, por poner ejemplo, un pueblo entero no tiene agua potable por una macrogranja que contamina los acuíferos, pues la sociedad tiene el derecho a movilizarse y protegerse y cerrar como sea esa corporación. No tiene sentido que las leyes que tenemos protejan únicamente a los intereses mercantiles.

Mencionas el mensaje de Ribera sobre las formas de protesta. ¿Cree que hay formas que no son válidas?

Claro. Hay formas que no lo son, como la violencia contra algún ser vivo o las amenazas. Entiendo que desde su perspectiva [la de Teresa Ribera] nuestras acciones no parezcan oportunas, porque prefiere que no se sepa que le dan dinero a Iberdrola. Para ella es mucho mejor una concentración de veinte personas con pancartas que no haga mucho ruido.

Esta no es la primera detención que sufre, pero si ha sido una de las más mediáticas e importantes al enmarcarse dentro de un operativo policial a escala nacional. ¿Cómo fue la detención?

Fue un poco extraño, porque la verdad es que ya nos habían avisado a través de una compañera. Nos dijeron que teníamos que presentarnos en comisaría porque nos iban a detener para hacernos algunas preguntas. Esto, de primeras, lo que te da es una pista de que ni siquiera la Policía se cree la acusación. Si realmente fuéramos una organización criminal no nos llamarían para que nos presentemos en comisaría. ¿Te imaginas que al Chapo Guzmán le llaman y le dicen: "Oye, cuando pueda se viene aquí, que le vamos a detener"? Es ridículo.

"La Policía está usando el Código Penal de una forma muy arbitraria para asustar y aleccionar al ecologismo"

La Policía también intentó que la detención durase lo menos posible porque también creo que sabían que iba a haber ruido a nivel mediático. En cuanto al trato, fue normal y se nos soltó a las tres horas aproximadamente. Y aquí vuelvo a lo mismo: ¿a qué organización criminal la detienen y la sueltan a las pocas horas? La Policía no se cree la acusación ni el operativo y simplemente están usando el Código Penal de una forma muy arbitraria para asustarnos y aleccionar al ecologismo.

El informe policial, además de calificarles como "organización criminal", dice que los cabecillas, entre los que se encuentra usted, consiguieron lucrarse con 140.000 euros de donaciones. ¿Han hecho negocio con Futuro Vegetal?

Me hace mucha gracia esto: si la Policía cree que nos hemos lucrado con esas donaciones, que lo demuestre. Vivo en una caravana que no tiene ni agua caliente, creo que eso lo resume todo. Es un poco ridículo que digan eso, porque lo que están haciendo es confundir el dinero del colectivo con nuestro dinero personal. Ese dinero no me lo dan a mi, se lo dan a Futuro Vegetal y es una especie de fondo que no es mío, sino que todos los miembros decidimos cómo usar. Es dinero que empleamos para cubrir gastos de viajes y materiales o para cubrir también responsabilidades concretas de personas que han sido liberadas por la Justicia, que van a dar charlas por el Estado o que llevan tareas de comunicación.

Me hace mucha gracia que la Policía ponga todo esto en su informe, además de otras cosas, y lo presente como si fuera una investigación muy elaborada, porque realmente lo del dinero y el resto de informaciones son públicas. Si entras en nuestra web, puedes ver todo porque nosotros buscamos que haya transparencia.

Tras las detenciones, ¿han recibido el apoyo de los grupos ecologistas más tradicionales de España o de algún partido político?

Con el ecologismo tradicional nos llevamos bastante bien. Hacemos cosas diferentes y en algunas ocasiones nos cuesta confluir porque nosotras queremos llevarlo todo al extremo siempre y, a lo mejor, otras organizaciones lo prefieren hacer de una forma más suave y más amable. No lo critico ni mucho menos, son estrategias diferentes. Pero creo que todos entendemos que formamos parte del mismo ecosistema dentro de los movimientos sociales.

Respecto a los partidos políticos, la relación es más difícil. No obstante, es verdad que hemos visto muchísimo apoyo en redes sociales por parte del Partido Comunista de la Región de Murcia, porque una compañera detenida tenía algún vínculo. También nos ha apoyado Izquierda Unida, Alianza Verde, Podemos... Al final, el ala izquierda que no está en el núcleo duro del Gobierno sí nos ha apoyado.

¿Estos operativos policiales le amedrentan? ¿Han pensado en empezar a cambiar la forma en la que protestan?

A mí personalmente no; a mí me reafirma aún más. Si estamos generando tanto ruido como para que se destinen recursos de la Policía para montar un operativo específico creo que algo estaremos haciendo bien.

"Si generamos tanto ruido y obligamos a la Policía a montar un operativo específico, algo estaremos haciendo bien"

Respecto a la forma de la protesta, nosotros seguimos una serie de teorías que sostienen que necesitamos hacer cosas muy controvertidas para llamar la atención. Si no, la gente sigue con sus cosas. Cuando pintas en un museo, atraes a la gente y haces que se hable de ello y se debata. Está claro que va a haber 10.000 personas que van a criticarnos al leerlo en prensa. Pero también habrá mil personas que dirán que les parece bien y se concienciarán. Al final, si tú haces una concentración en la puerta de un ayuntamiento, con tus carteles y tu megáfono, pues lo va a ver la gente que pase por allí y ya está. No va a trascender la protesta, que es la idea principal de lo que hacemos.

Sí que quiero decir que en la organización hay compañeras que, a raíz de las imputaciones, han decidido dar un paso atrás por miedo. Esto que ha ocurrido ha sido muy duro; para algunas es difícil caminar por la calle y, por ejemplo, ver un coche de Policía Nacional y no saber si sólo pasa por allí o si te está siguiendo para detenerte. Ahora mismo podrían hacerlo porque estamos encausados.

Por ir terminando, ¿qué le diría a Teresa Ribera si pudiera reunirse con ella?

Estaríamos encantados de reunirnos con ella y transmitirles nuestro mensaje. Estoy bastante seguro de que Teresa Ribera sabe la situación en la que está el Estado español. Estamos en enero y los embalses están a menos de la mitad y en Catalunya van a decretar una emergencia por sequía. Ella sabe que el sistema agroalimentario es el principal responsable del consumo de agua en España, porque si lo sé yo, que no soy nadie, ella lo tiene que tener aún más claro.

Le diría, por un lado, que empuje a su Gobierno para que se tomen medidas contundentes contra la crisis climática y que deje de tragar con las subvenciones a las grandes corporaciones. Que se plante en el Ejecutivo y diga: "Oye, aquí se cambian las cosas o yo me bajo". Y si no se baja, que sea honesta y lo cuente a la población. Si ella considera que desde el Gobierno no se puede hacer nada más, que lo diga. Si piensa que es mejor que siga ella al frente antes que otra persona que no haga absolutamente nada, que lo transmita.

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