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Centrales nucleares Dimiten los delegados de prevención de la central de Trillo por "falta de seguridad"

Los cuatro empleados han renunciado a su puesto "por el alto grado de tensión y estrés al que se somete a la plantilla". CCOO asegura que la empresa obliga a la plantilla a trabajar en los días de descanso y con cambios de jornada

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La central nuclear de Trillo. CSN

Los cuatro delegados de prevención de la central nuclear de Trillo (en Guadalajara) han dimitido en bloque de sus puestos al considerar que “el alto grado de presión y estrés al que se somete a la plantilla” está suponiendo un “serio peligro para la seguridad de la planta”.

“La empresa obliga a la plantilla a trabajar en sus días de descanso y permanentemente impone cambios de jornada sin alcanzar un acuerdo previo con el comité de empresa. Tampoco cumple lo acordado sobre la realización de las horas extras nocturnas”, denuncia Comisiones Obreras de Industria en un comunicado. “Esta situación ha llevado a los trabajadores de la central nuclear de Trillo, y de las empresas contratistas, a una situación de estrés y presión que aumenta considerablemente la tensión y el riesgo de sufrir accidentes”, prosigue.

Según Arturo Gómez, responsable de contratas de la central, la planta ha sufrido tres accidentes (dos por cuestiones eléctricas y uno por una caída) en los últimos 10 días, y dos delegados están siendo investigados por un accidente más grave ocurrido en 2014.

“Dada la situación nadie va a querer sustituir a los delegados que han dimitido”, asegura en conversación telefónica con este periódico.

Gómez, que acusa a la dirección de la empresa de no colaborar, asegura que el problema se origina en una falta de personal. “En Vandellós II, que tiene un reactor, igual que Trillo, trabajan 1200 personas, mientras que aquí somos sólo 800. O ellos se han pasado de tontos o nosotros de listos”, afirma. “Todo lo que hay que hacer de más se está supliendo con horas extra”.

Gómez asegura que los trabajadores realizan jornadas de 20 horas y a veces no descansan en más de 15 días. Además, asegura que han pedido a la empresa un plan de salidas para el personal que contemple el traspaso de experiencia para las nuevas incorporaciones, como ocurre en otras centrales, pero no ha sido contemplado.

“Entendemos que esto no es bueno, más aún si están pensando en ampliar la vida útil de las centrales en España”, zanja.

La central de Trillo, operada por Centrales Nucleares Almaraz-Trillo, CNAT, (Iberdrola, Unión Fenosa, Hidroeléctrica del Cantábrico y Nuclenor) fue la última del parque nuclear español en entrar en funcionamiento. Aún así, el año que viene cumplirá 30 años de actividad.

Ya en 2008, Ecologistas en Acción advertía de la acumulación de sucesos y accidentes en la planta, que atribuía, entre otras cuestiones, a los esfuerzos por reducir costes y a la reducción del número de trabajadores, tanto de plantilla como de contrata. El año pasado, la misma organización alertó también de que la empresa francesa AREVA, contratada por CNAT, había falseado 400 protocolos de seguridad que realizaba para diferentes centrales nucleares.