Publicado: 21.09.2016 14:19 |Actualizado: 21.09.2016 19:39

La Complutense cierra el polideportivo de Educación por contaminación de amianto

Los sindicatos denuncian que unas obras de reforma en agosto se realizaron sin seguir el protocolo adecuado para evitar que este material nocivo para la salud fuese liberado.

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La piscina cubierta de la Universidad Complutense de Madrid.- UCM

La piscina cubierta de la Universidad Complutense de Madrid.- UCM

MADRID.- El polideportivo de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid permanecerá cerrada por el momento por potenciales niveles de contaminación de amianto, según ha denunciado Comisiones Obreras (CCOO). Este mes de agosto se procedió a realizar obras en las instalaciones para reformar su cúpula de cemento, pero durante una inspección de trabajo se detectó que la actividad no se realizaba con el protocolo adecuado para evitar que este material nocivo para la salud fuese liberado.

Se ha procedido a realizar mediciones para evaluar el nivel de contaminación de amianto en las propias instalaciones y en la Facultad de Educación, colindante a la misma. En un primer análisis realizado por la empresa Fibrecount se han detectado partículas de amianto en el pabellón donde se realizaban las obras y en el alfeizar de una ventana de la Facultad.



Santiago Cuesta, miembro de la federación de enseñanza de CCOO, señala hay que esperar a un segundo análisis que determine el nivel de amianto en estos emplazamientos, y de ser excesivos, proceder a cancelar la normal actividad de la Facultad ya que “la salud de los alumnos, profesorado y trabajadores no es negociable”.

Por lo que, mientras tanto, “se exigirá la señalización, prevención y cierre de la instalación deportiva y del espacio adyacente a la ventana de la Facultad que dio positivo”.

Seis trabajadores de la obra, personal de la Facultad y los alumnos examinados este mes de septiembre pueden haber estado expuestos al material

Las personas que han podido estar potencialmente expuestas a este material cencerígeno son los seis trabajadores que llevaban a cabo esta reforma, pero también el personal de la Facultad y los alumnos que este mes se septiembre se han examinado en este centro. Para Cuesta ha sido una cuestión de suerte el hecho de que se hayan realizado las obras en un momento donde apenas había actividad en ninguna de las instalaciones al ser verano, ya que “de lo contrario nos podríamos haber encontrado con un problema mucho mayor”. 

Por su parte, Nuria Albert, la directora de obras de la Complutense, rebate que todo el protocolo se ha realizado de forma correcta “con una empresa que cuenta con todas las autorizaciones y parabienes de la Comunidad de Madrid”. Albert cuenta que tenían un encargado de seguridad y salud específico para estas reformas y que la obra en sí tenía “todas las precauciones y cautelas necesarias”.
Sin embargo, Albert arguye que la empresa no etiquetó bien los paquetes de amianto y que “alguien debió colarse en las instalaciones y abrir uno de estos paquetes” lo que provocó dicha contaminación. Pero subraya que los trabajadores “en todo momento siguieron el protocolo de seguridad de la forma obligatoria y con el equipo necesario”. Y reitera que la UCM hizo un seguimiento constante de todo el proceso.

Además, Albert resalta la inspección de trabajo sí determinó este error en el etiquetado. “Por lo que exigimos de forma inmediata que se corrigiera el problema, pero en ningún momento hubo peligro alguno para los trabajadores”, aclara.

La Complutense también ha manifestado que se ha procedido a limpiar toda la instalación deportiva y el alfeizar de la Facultad posiblemente contaminado. Y se ejecutará otra nueva medición que corrobore que “no queda rastro de amianto” o, de lo contrario, “allí no podrá acceder nadie”. Aún así prevén que el tema estará solucionado antes del comienzo del curso universitario por lo que “no distorsionará en ningún caso la normal actividad de la Facultad”.