Público
Público

Comunidad Valenciana "Mira bonita, en japonés no te vamos a entender", recrimina un turista a una dependienta que les atendió en valenciano

"Tu lengua no tiene por qué ser otra que no sea el español que para eso estamos en España y si no te gusta te vas y trabajas en otro país" le reprocha una pareja madrileña a una trabajadora de Alicante.

Publicidad
Media: 2.41
Votos: 32
Comentarios:

Centro comercial Portal de la Marina

"Mira bonita, si me hablas en japonés no te voy a entender nunca" le contesta una pareja madrileña a una dependienta que les atendió en valenciano al cobrarles una prenda de ropa. Junto con este reproche, otras recriminaciones acompañaron a la pareja de turistas señalando que hablarles en valenciano era una "falta de respeto".

Sandra, trabajadora valenciana en el centro comercial Portal de la Marina (Ondara, Alicante), cuenta en su muro de Facebook el incidente ocurrido. En él relata que la pareja echó por tierra su lengua materna, diciéndole que su "lengua no tiene por qué ser otra que no sea el español que para eso estamos en España y si no te gusta te vas y trabajas en otro país y aprendes a hablar en su propio idioma". 

Sandra asistía en caja cuando el matrimonio llegó para que les cobrara. En ese momento se dirigió a ellos: "Seran seixanta-cinc en huitanta, per favor". Y fue cuando el hombre el que le contestó "mira bonita, si me hablas en japonés no te voy a entender nunca". Ante esto, ella respondió: "Mire señor, se lo voy a decir en español para que me entienda: yo no le he hablado en japonés y si le estoy contestando ahora mismo y no en valenciano, es precisamente para que entienda que los modos en los que usted se ha dirigido a mí dejan bastante que desear".

El matrimonio, que estaba de turismo por la comarca alicantina, continúo recriminando a la dependienta que le hablase en su lengua materna afirmando que "daba igual como hablase en su casa" pero que tenía el derecho de atenderles "en español" y que "si no te gusta que te hablen así, te lo piensas antes de faltarnos el respeto”.

Sandra se defendió: “Yo no tengo ningún problema en atenderle en español, inglés, francés o incluso por señas si es necesario para entendernos, lo que no le voy a consentir es que usted venga aquí de vacaciones a faltarme el respeto a mí que estoy trabajando en mi tierra. Y si ustedes miran la legislación correspondiente, podrán comprobar como tengo todo el derecho del mundo de hablar en valenciano en un establecimiento público, puesto que ambas lenguas son oficiales por igual en nuestra zona”. 

Sandra, dice que la situación vivida ha sido "paranormal", y no porque estas faltas sean extrañas o pocos comunes, sino porque lo paranormal es que se normalice. 

Multas e identificaciones por hablar una lengua materna

No es el único incidente que conocemos por hablar en valenciano. Las confrontaciones han llegado a casos extremos como es que un policía identifique y anote los datos de una persona al hablarle en valenciano. Esto fue lo que ocurrió el pasado 25 de abril en una protesta en la puerta de Les Corts en la que la la vicepresidenta de la Diputación de València, Maria Josep Amigó, se negó a hablarle en castellano a los agentes de la Policía.

En marzo, otro hombre fue denunciado por agentes de Policía en L'Alfàs del Pi (Alacant) por utilizar su lengua natal. El hombre había aparcado en la puerta del colegio de su hijo cuando una patrulla de policía se acercó. El padre se dirigió a los agentes en valenciano y los policías pidieron que se les hablara en castellano. El hombre repitió que era su derecho expresarse en valenciano. Los agentes decidieron cachear al hombre con las dos manos sobre el coche ante la mirada atónita de niños y padres en la salida del colegio.

Los valencianos, no obstante, no son los únicos que se quejan de problemas de lingüistica. También en el mes de marzo, un profesor de la Universidad de Barcelona recibió una multa de 601 euros por hacer "caso omiso de las órdenes dadas por los agentes" cuando éste profesor quiso ejercer su derecho de hablar la lengua cooficial de Catalunya: el catalán.