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El guardia civil que disparó al batería de Los Piratas será juzgado por homicidio imprudente

La acusación particular solicita para el agente, Rubén Ll.A., cuatro años de prisión y seis de inhabilitación profesional, en tanto que la Fiscalía ha pedido el archivo de la causa al entender que el procesado actuó en defensa propia

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Javier Fernández, batería del grupo Los Piratas.

VIGO.- El Juzgado de primera instancia e instrucción número 2 de Ponteareas ha decretado la apertura de juicio oral contra el guardia civil que disparó y causó la muerte a Javier Fernández, exbatería de la banda Los Piratas, por un delito de homicidio por imprudencia grave profesional, informaron hoy fuentes jurídicas.

La acusación particular solicita para el agente, Rubén Ll.A., cuatro años de prisión y seis de inhabilitación profesional, en tanto que la Fiscalía ha pedido el archivo de la causa al entender que el procesado actuó en defensa propia.

En el auto de apertura de juicio oral, al que ha tenido acceso Efe, la jueza instructora impone al agente una fianza de 30.000 euros como responsable civil directo y subsidiariamente, al Ministerio del Interior.

El 26 de agosto de 2015 en la parroquia de Guláns, en Ponteareas, donde residía Javier Fernández, una patrulla de la Guardia Civil acudió al domicilio alertada por una llamada de violencia machista y se encontró en el camino a una mujer que decía que su marido la había agredido, que estaba muy nervioso y que tenía a su bebé, según la versión policial.

Tras ser amenazados y recibir uno de los agentes un intento de agresión con un cuchillo por parte del músico, su compañero disparó con su arma reglamentaria e hirió de muerte al músico, según la misma fuente.

La familia del fallecido alega, por contra, que Fernández no era un maltratador sino que sufría un trastorno bipolar, y que ese día "hubo tensión pero no agresión", y que el músico "fue también víctima de una mala práctica que desencadenó este terrible final".

El agente investigado declaró en sede judicial que disparó porque consideró que estaba en peligro la vida de su compañero, que había sido abordado por la víctima con unos cubiertos. También dijo que sucedió todo "muy rápido", que "en un segundo desenfundó el arma y disparó", y que apuntó a la pierna del músico, si bien el disparo le impactó en la zona del abdomen.

El informe forense determina que el proyectil entró por el hipocondrio izquierdo y salió por el glúteo, y que perforó la vena cava de la víctima, que falleció horas más tarde en el hospital.

El guardia civil investigado por homicidio imprudente reconoció en sede judicial, según la versión del abogado de la familia del músico, que la esposa de la víctima les advirtió a él y a su compañero de que su marido sufría un episodio psicótico, que estaba enfermo y que necesitaba medicación.