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Dos propuestas en una semana llevan al Congreso el debate sobre los libros de texto 

La Cámar baja pide, mediante dos proposiciones no de ley, que los currículos escolares incorporen la historia y la cultura gitanas y, por otra parte, que visibilicen el papel de las mujeres y su contribución en la Historia.

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Libros de texto en una librería.

Catalunya al margen y con permiso de la renta mínima y el pacto de Estado contra la violencia machista, esta semana en el Congreso se hablado mucho de educación. Concretamente, de currículos escolares y libros de texto. En sólo dos días la cámara baja ha aprobado pedir al Gobierno que las asignaturas de la enseñanza obligatoria incorporen la historia y la cultura gitanas y, por otra parte, que aumenten la presencia de mujeres y reconozcan su papel en la Historia.

La Comisión de Educación del Congreso aprobó el martes por unanimidad la Proposición No de Ley (PNL) presentada por el Grupo Parlamentario Popular para instar al Gobierno a mejorar el conocimiento sobre la comunidad gitana incluyendo su historia y su cultura en los currículos escolares. En su defensa, la diputada Silvia Valmaña afirmó que no basta con favorecer la inclusión social de la comunidad gitana —presente en España desde el siglo XV— sino que es necesario "romper estereotipos" y acabar con "la imagen negativa" que ha afectado "al pleno ejercicio de su ciudadanía". 

El ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo, se comprometió a ello ante la Fundación Secretariado Gitano el pasado mes de julio y, de hecho, las escuelas de Castilla y León llevan un año enseñando y difundiendo la historia y la cultura gitanas. El objetivo: promover una "imagen social más plural y diversa" y "superar prejuicios y estereotipos", reza la PNL del PP. 

Jurjo Torres: "Desde los años ochenta, la cultura etnocéntrica se mantiene intacta en los currículos escolares"

Algo parecido recomendaba "encarecidamente" la European Commission against Racism and Intolerance (ECRI) en sus informes de 2011 y 2014, en los que pedía "la introducción de una visión positiva de la población gitana como elemento de obligatorio conocimiento" por parte de alumnos y profesores.

"Los gitanos están en clase, pero no existen; no están en los libros ni en ningún material educativo; desgraciadamente, sólo se habla de ellos cuando desaparece un lápiz ", denuncia Jurjo Torres, catedrático y director del departamento de Pedagogía y Didáctica de la Universidad de A Coruña. En su opinión, el motivo por el cual los currículos escolares son tan discriminatorios es que los contenidos de las materias nunca se debaten públicamente. "En la elaboración de una ley, lo único que se discute es el número y el nombre de las asignaturas; luego es un decreto ley lo que fija su desarrollo", explica a Público. "Desde los años ochenta, la cultura etnocéntrica se mantiene intacta en los currículos escolares, que reflejan una sociedad que no concuerda con la realidad. ¡En las aulas hay inmigrantes pero no aparecen en ninguna foto de ningún libro de texto!", denuncia Torres.

Lo mismo sucede con las mujeres. Representan el 51% de la población, pero las referencias a ellas en los libros de texto de secundaria no llegan al 7%, cifra que disminuye hasta el 5% o el 1% en materias como las ciencias o las tecnologías, respectivamente. Son algunas de las conclusiones de un estudio publicado por Ana López-Navajas, investigadora de la Universidad de Valencia, que además señala que en los materiales escolares siguen primando los roles feminizados de las mujeres: son madres, enfermeras, reinas... pero raramente científicas, pensadoras, ingenieras o matemáticas. El ámbito público está representado por hombres y el privado —o doméstico—, por mujeres. El hecho de que los libros reflejen una ausencia que no es tal se debe, según el doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid Rafael Feito, a que "los currículos escolares siguen escorados hacia los grupos políticos, económicos, raciales y culturales dominantes".

Rafael Feito: "Los currículos escolares siguen escorados hacia los grupos políticos, económicos, raciales y culturales dominantes"

A pesar de contar con una Ley orgánica para la Igualdad que acaba de cumplir 10 años, los materiales didácticos continúan reproduciendo estereotipos machistas y ni el Ministerio de Educación ni las Comunidades Autónomas han avanzado en visibilizar el papel de las mujeres y evitar que queden relegadas a un segundo plano. Esta es, precisamente, la petición que hace ahora el Congreso al Gobierno después de aprobar una PNL presentada por el Grupo Parlamentario de Ciudadanos. Según Marta Martín, quien defendió el texto, "es necesario reivindicar a las mujeres en la historia para motivar a las nuevas generaciones a seguir avanzando". La diputada, que lamentó que la ausencia de las mujeres en el lenguaje, las imágenes y los temas de los que son protagonistas se asuma como normal, denunció también que "la aportación de las mujeres a la sociedad se considera anecdótica y no importante".

Igualdad ¿sin cuotas?

La propuesta de Ciudadanos se aprobó con todos los votos a favor excepto PNV y Unidos Podemos, que se abstuvieron. Sofía Castañón, secretaria de Feminismos Interseccional y LGTBI de Podemos, ha explicado a Público que aunque el grupo comparte el espíritu de la PNL, nunca apoyará una propuesta que rechace las cuotas, "la herramienta que ha hecho posible que las mujeres estemos hablando en las instituciones". La PNL de Ciudadanos afirma en su exposición de motivos que cuando las mujeres aparecen en un libro de texto "es como un añadido, un pegote o cuota" y que "la solución no pasa por hacer distribuciones paritarias de la cantidad de personajes" sino de incluir a las mujeres en el discurso histórico.