Diario Público
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Twitter La conmovedora historia sobre el taxista marroquí en el atentado de Barcelona que la extrema derecha trató de boicotear

El pasado jueves, tras los atentados de Las Ramblas de Barcelona, la tuitera Mertxe Pasamontes publicó en su cuenta personal una historia que se hizo viral al alcanzar los 51.969 retuits.

En el tuit contaba que su madre, tras los tristes hechos de Barcelona, cogió un taxi conducido por un marroquí que decidió no cobrarle la carrera:

El taxista le dijo a su madre que "no todos son iguales", en referencia a la comunidad musulmana que es criminalizada por la extrema derecha cada vez que se produce un ataque terrorista como el de Barcelona.

Pasamontes explicó a Verne que le pareció una "bonita historia que podría interesar a la gente" en momentos tan complicados como los que se han vivido estos días en Catalunya. La tuitera "quería mostrar que no todos los musulmanes son iguales", explica.

"Se portó muy bien con nosotras, nos dejó en el barrio, no nos cobró y, además, volvió a la zona del jaleo para recoger a más personas", relató la madre de la tuitera, Mercedes Fito, a Verne.

La historia, que se convirtió en trending topic bajo el hastag #UnTaxistaMarroquí, abrió un debate en la red social de pájaro azul sobre su veracidad después de que una usuaria de Twitter compartiese el siguiente mensaje:

El tuit intenta mostrar como el mensaje compartido por Mertxe Pasamontes fue copiado -no retuiteado- por otras cuentas. La inmensa mayoría eran bots que copian el texto de forma automática para conseguir retuits. Esto provocó que numerosas cuentas trolls atacasen a Pasamontes y la acusaran de inventarse la historia.

El tuit intenta demostrar que el mensaje de Pasamontes es falso, comparándolo con otro de una cuenta anónima que supuestamente tenía una hora anterior, sin embargo, la realidad es que ese tuit, escrito desde la cuenta @DisipR01, se efectúo mucho después que el original:

Ante los numerosos ataques de cuentas vinculadas a la extrema derecha, Mertxe Pasamonte quisó zanjar la polémica con un hilo de Twitter en el que se defendía de "la gente que se divierte dando credibilidad a cuentas más que dudosas".