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Caixa Catalunya, Manresa y Tarragona consuman su fusión

JESÚS MORENO / AGENCIAS

Los consejos de administración de Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Tarragona han dado luz verde este martes en sus respectivos consejos de administración reunidos esta tarde de manera extraordinaria a la fusión de las tres entidades, el primer paso para crear la cuarta caja de España por volumen de activos.

Según un comunicado conjunto, "los consejos de las tres entidades han aprobado iniciar la elaboración de un Plan de Integración que ha de culminar con la creación de una nueva entidad", y añaden que "el primer paso será crear un grupo de trabajo juntos para definir el proyecto de fusión".

La caja resultante sumará más de 81.000 millones de activos y estará dirigida por el actual director general de Caixa Catalunya, Adolf Todó.

El origen público de Caixa Catalunya y Tarragona es el que ha supuesto roces políticos y los mayores obstáculos a la fusión, con la Diputación de Tarragona -controlada por CiU- contraria a diluir su influencia en una unión en la que el mayor peso es para Caixa Catalunya, fundada por la Diputación de Barcelona, de control socialista.

Caixa Catalunya suma casi el 80% de los activos conjuntos, pero el acuerdo de fusión supondrá la cesión de cuota de poder de la entidad presidida por Narcís Serra, que pese a esta concesión también encabezará la nueva caja. Caixa Catalunya está dispuesta a contar con una representación en los órganos de gobierno de la caja fusionada inferior al 60%.

Las cajas catalanas Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Tarragona pedirían entre 1.500 y 1.600 millones de euros al Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria (FROB), según informó EFE ayer.

Las cajas catalanas están apostando por fusionarse para salir de la crisis. De las diez cajas afincadas en Catalunya, siete están inmersas en procesos de fusión. Únicamente Caixa Penedès y Caixa Laietana, además de la todopoderosa La Caixa, continúan su andadura en solitario.

La primera fusión fue de Caixa Girona, Manlleu, Sabadell y Terrassa. Esta unión, que formaría la octava caja de España, en principio estaba previsto que comenzara a funcionar el 1 de enero de 2010, pero las exigencias del Banco de España están alargando los trámites para que se materialice.

Así, las asambleas preparatorias, que estaban previstas para finales de noviembre según el calendario inicial, pasarán a celebrarse en diciembre, y la nueva entidad producto de la fusión será realidad durante el mes de enero o incluso febrero, pero no el primer día del año.

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