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Los detenidos en Donostia durante la cumbre de la OMT se enfrentan a graves acusaciones

Dos amigos que participaron en una concentración durante los encuentros de la Organización Mundial de Turismo han sido acusados de “desobediencia a la autoridad” y “lesiones”, mientras que otras dos manifestantes esperan la fecha de juicio por la okupación simbólica de un edificio público abandonado.

Imagen de la detención de los jóvenes acusados.- Iñaki Agirre / Irutxuloko Hitza.

Josu Arruti y Mikel Zabaleta están a punto de conocer el mundo de los juzgados. Las comisarías ya las tienen más o menos controladas: en mayo pasado, ambos jóvenes fueron detenidos por la Ertzaintza mientras participaban en una concentración contra la cumbre de la Organización Mundial de Turismo (OMT) en Donostia. Las expectativas no son precisamente buenas: les acusan de “resistencia o desobediencia a la autoridad” y “lesiones”. Ellos lo niegan.

"Fuimos a echar la tarde y acabamos en el calabozo”, dice Arruti a Público algunas horas antes de dirigirse hacia el Palacio de Justicia de la capital guipuzcoana, donde deberá comparecer este lunes a las 10.00. A esa misma hora se ha convocado una concentración en el exterior, donde los 61 colectivos sociales y sindicales que promovieron la iniciativa Bizitza da Handiena (La vida es lo más grande) mostrarán su solidaridad hacia ambos amigos y denunciarán la situación que atraviesan.

Los hechos se remontan al 23 de mayo. Aquella tarde, el Consejo Ejecutivo de la OMT abría su encuentro en el edificio Tabakalera de Donostia. Fuera, varias decenas de jóvenes realizaban una protesta ruidosa, enmarcada en las movilizaciones que había convocado Bizitza da Handiena para esos días. Las cosas se complicaron cuando llegaron varias dotaciones de la Ertzaintza. Según puede verse en un vídeo publicado en Youtube por la revista Argia, al menos uno de los agentes iba con el rostro tapado.

"Intentaron identificar a uno de los que estábamos allí, y ahí empezó todo”, relata Arruti. En efecto, en las imágenes puede apreciarse a un joven rodando por el suelo entre porrazos y empujones de los ertzainas. “Nos quieren echar atrás, hasta que mi amigo cae. Yo me eché encima de él, y ahí nos detuvieron”, señala el joven. Tras ser inmovilizados en el suelo por varios agentes, ambos fueron llevados a la comisaría de Donostia, donde estuvieron hasta entrada la madrugada.

Las siguientes noticias llegaron a principios de julio pasado, cuando recibieron la citación del juzgado. El día marcado en rojo es este lunes. “Tenemos una sensación de incertidumbre absoluta. Estamos tranquilos porque sabemos que no hemos hecho nada, pero las acusaciones nos parecen totalmente desproporcionadas”, comentó Arruti a Público.

"La solidaridad nos une"

La iniciativa Bizitza da Handiena también ha mostrado su preocupación ante estas citaciones. “Quieren juzgar la protesta social, pero no saben que la solidaridad nos une”, advierten sus promotores en una declaración difundida en las redes sociales. En ese texto también critican severamente la actuación policial. “Lo dejamos bien claro desde el principio: nosotras no íbamos a utilizar la violencia, y esperábamos que el poder tampoco no hiciera –remarcaron-. Dijimos que, ante leyes y políticas injustas, nuestras únicas armas serían la desobediencia civil, la no-colaboración, la acción directa y la resistencia. Y así fue”. “Sin embargo, ¿cuál fue la reacción del llamado Régimen vasco del 78? Enviaron a su policía política y multaron, golpearon y atacaron protestas sociales completamente legítimas. Identificaron a unas doce personas y detuvieron a dos”, recordaron.

Abogada denunciada

Aquella no fue la única tarde de tensión que vivió el movimiento Bizitza da Handiena. Esa misma semana, los colectivos que formaban parte de esta dinámica ocuparon simbólicamente un edificio de Lanbide (Servicio Vasco de Empleo) que se encontraba vacío. Se trataba de un acto con fecha de entrada y salida: los propios convocantes anunciaron que la ocupación duraría una semana. Aún así, por estos hechos hay dos personas acusadas de “usurpación”, cuyo juicio iba a celebrarse el día 25 de este mes. Sin embargo, ha sido aplazado hasta nuevo aviso.

Una de las imputadas por la ocupación del edificio es la abogada Haizea Núñez Palacio. “Es vergonzoso ver cómo violan el derecho de una abogada a ejercer su oficio de manera libre e independiente”, afirma Bizitza da Handiena en su comunicado, en el que califican como “inaceptable que policía y jueces persigan el trabajo” de esta letrada. “Han atacado nuestro derecho a una defensa e intentaremos por todas las vías posibles que esta causa judicial se archive”, subrayaron.

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