Público
Público

El enviado de la ONU regresa a Birmania para conseguir reformas democráticas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El enviado especial de Naciones Unidas, Ibrahim Gambari, llegó hoy a Birmania con la misión de convencer a la Junta Militar para que realice reformas democráticas e incluya a la líder opositora Aung San Suu Kyi en el proceso político.

Gambari, quien efectúa su tercera visita oficial a país desde las multitudinarias manifestaciones del pasado septiembre contra el régimen, fue trasladado a su llegada hasta un hotel de Rangún, y después se reunió en el albergue estatal Sein Lein con un reducido grupo de diplomáticos, indicaron fuentes oficiales.

Durante su visita, se espera que el representante del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se traslade hasta Naipydaw, la nueva capital y la fortaleza del jefe de la Junta Militar, general Than Shwe, quien ha recibido a Gambari en sólo una ocasión, el pasado octubre, cuando la presión internacional sobre Birmania era mayor.

Al menos 31 personas murieron en la violenta represión llevada a cabo por las fuerzas de seguridad contra los manifestantes birmanos.

En un comunicado hecho publicó antes de su llegada, Naciones Unidas indicó que el enviado especial "confía estar el tiempo que sea necesario" y reunirse con "todos los grupos con los no pudo verse durante su última visita" a Birmania, a principios del pasado mes de noviembre.

Fuentes diplomáticas europeas, señalaron que es probable que Gambari concluya su visita durante el próximo fin de semana.

Durante los últimos seis meses, Gambari ha intentado, sin éxito, convencer al régimen para que inicie un diálogo político con Suu Kyi y la formación que encabeza, la Liga Nacional por la Democracia (LND), así como con otros grupos de la disidencia, con el objetivo de encauzar un proceso de reformas políticas que sea aceptable para la comunidad internacional.

Los esfuerzos diplomáticos de Gambari se diluyeron a finales del pasado febrero cuando la Junta Militar sorprendió a la comunidad internacional con el anuncio de que el próximo mayo someterá a referéndum el borrador de la constitución, y en 2010 celebrará elecciones legislativas.

"Gambari debería decir a los generales que conducir a una temerosa población a través de un referéndum controlado por el Estado no traerá la democracia a Birmania" señaló el grupo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, por medio de un comunicado emitido el mismo día del inicio de la visita.

El referendo y las elecciones forman parte de la "hoja de ruta" diseñada por la Junta Militar para establecer en el país un sistema político que, oficialmente, denomina "democracia vigilada", y que se apoya sobre una constitución que garantiza la participación de los militares en el futuro gobierno.

La víspera de la llegada de Gambari, el portavoz de LND, Nyan Win, descartó que esta tercera visita vaya a producir resultados inmediatos, y reiteró que la formación que encabeza la Nobel de la Paz, rechaza el borrador constitucional, aunque destacó que todavía no está decidida la postura que adoptará.

Los grupos de disidentes en el exilio y varios seguidores del movimiento democrático, han instado a los birmanos a boicotear o a votar "no" en el plebiscito, cuya fecha de celebración no será anunciada hasta 21 días antes.

"Anunciaremos nuestro plan táctico cuando las autoridades militares den a conocer la fecha de celebración del referendo", apuntó Thein Nyunt, jefe de la comisión de la LND encargada de examinar el borrador constitucional, compuesto por 15 capítulos desarrollados en más de un centenar de páginas.

Ni Suu Kyi, bajo arresto domiciliario desde 2003, ni su formación han participado en la Convención Nacional que en septiembre del año pasado terminó de redactar el borrador, tras cerca de 14 años de intermitente sesiones, celebradas en la base militar de Nyaunghnapin, a unos 40 kilómetros al norte de Rangún.

El borrador constitucional contiene un capitulo, que expresamente, prohíbe la participación en la política a todos aquellos birmanos que tengan vínculos familiares con extranjeros, como es el caso de Suu Kyi, viuda del profesor británico Michael Aris.