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Esperanza Fernández pone voz a los poetas en la Casa Machado de Segovia

EFE

La cantaora Esperanza Fernández ha abierto hoy en la Casa Museo de Antonio Machado, en Segovia, el I Festival Flamenco de Castilla y León, poniendo la voz y la música de seguidillas, tientos o tangos a la palabra de poetas, como el autor de "Campos de Castilla".

Heredera de una familia de cantaores, guitarristas y bailaores, Esperanza Fernández ha tenido que desafiar al frío y a la humedad del patio de la vieja pensión donde vivió Machado en su estancia segoviana, entre 1919 y 1932, aunque ha conseguido ganarse al público.

Federico García Lorca, Demófilo, Antonio y Manuel Machado o Gabriela Mistral son algunos de los poetas que ha interpretado la cantaora, con letras que le han hecho superar el frío a ella misma, según ha manifestado a los espectadores.

La cantaora ha permanecido en el escenario durante más de una hora, ganándose al público con su voz, en la interpretación de algunos poemas de Antonio Machado por bulerías.

Esperanza Fernández ha tenido que dejar en la maleta su fino vestido para actuar "porque no he querido enfermar", ha dicho la artista trianera, y ha salido a cantar y a recitar con la ropa que traía de calle, unos pantalones con una camiseta y un chal, junto con Miguel Ángel Cortés a la guitarra y dos palmeros.

"Merece la pena estar aquí por la magia de esta casa", ha comentado la artista en referencia el inmueble del que Machado solía comentar con sus amigos que la humilde pensión que habitaba era tan fría que debía abrir la ventana para entrar en calor, en pleno invierno.

La etapa de Machado en Segovia, a donde llegó un 26 de noviembre de 1919, estuvo marcada por su relación romántico-platónica con "Guiomar" y por su militancia republicana, así como por las clases que impartió gratis en la Universidad Popular, actual Real Academia de San Quirce, donde entregaba libros que le enviaban amigos, como Unamuno, Valle Inclán y Pérez de Ayala.

En lo literario, fue menos prolífica que la de Soria, aunque gestó obras como Juan de Mairena, ocupando el tema amoroso y erótico un lugar importante en sus Nuevas Canciones (1924).

De 1926 a 1932 presentó con su hermano Manuel varias comedias dramáticas y,en 1931, se trasladó definitivamente al Instituto Calderón de Madrid.

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