Público
Público

Esto es Alcatraz, no podrás escapar

Si vas a San Francisco, la isla y prisión de Alcatraz es uno de los lugares imprescindibles, cuya desasosegante historia el cine se ha encargado de convertir en legendaria.

PÚBLICO

Hay lugares en los que la realidad y la leyenda se confunden. Al acceder a ellos reconocemos el escenario de nuestros sueños. Aunque también, a veces, el de nuestras pesadillas. Alcatraz, gracias a un puñado de emblemáticas películas, es uno de ellos.

A lo largo de los años, desde que fue la primera prisión militar del país hasta que se convirtió en penitenciaría de máxima seguridad, Alcatraz ha conservado su aire estremecedor. Aunque hoy día es un delicioso parque nacional, y en el paseo en ferry hasta la isla, se pueden observar las mejores vistas sobre la bahía de San Francisco y los puentes Golden Gate, Bay Bridge y Angel Island.

Clavada en la bahía de San Francisco, Alcatraz fue una pequeña e inhóspita isla en la que se construyó el primer faro. Más tarde, durante la Guerra Civil americana fue convertida en un fuerte militar para proteger la entrada de la bahía. En el año 1934, volvió a abrirse pero ya como penitenciaría federal, una prisión de máxima seguridad a la que trasladaron a los prisioneros considerados más peligrosos. Algunos de sus más ilustres presos fueron Al Capone, George Machine Gun Kelly o Robert Straud, El hombre pájaro de Alcatraz.

Los tintes legendarios empezaron a colorear la historia del peñón con los reiterados intentos de fuga. Hubo hasta catorce intentos, aunque el más importante ocurrió en 1962 cuando Frank Morris y los hermanos Anglin consiguieron huir por el agua. De ellos nunca más se supo. Casi con toda probabilidad murieron en las frías aguas del Pacífico. Tampoco se encontraron sus cuerpos.

En 1963 Alcatraz cerró sus puertas definitivamente. El agua del mar había corroído las estructuras de la prisión y los gastos de mantenimiento eran excesivos.

La aventura de visitar la prisión comienza en el muelle número 33 del embarcadero de Fisherman's Wharf. En 15 minutos un barco nos llevará hasta el islote. Causa cierta extraña sensación pensar en aquellos presos que hicieron el mismo recorrido a bordo también de un barco, pero en muchos casos para quedarse allí por el resto de sus días.

Existen diversas opciones para vivir esta singular experiencia, desde hacer un recorrido nocturno con paseo en barco incluido a un tour que combina las dos islas más famosas de la bahía: Alcatraz y Angel Island.

La visita guiada ofrece unas necesarias audioguías de las que existe también versión en español. Varios funcionarios y presos, protagonistas de la historia de Alcatraz, ejercen de narradores y relatan las historias más sobrecogedoras de este lugar. El recorrido por las dependencias del presidio nos llevará a las diminutas celdas, el comedor, la biblioteca e incluso atisbamos a través de un ventanuco el patio de recreo.

El itinerario continúa a través del Bloque D hasta las celdas de castigo, donde se encerraba a los presos más rebeldes y conflictivos. Allí permanecían aislados en una fría y total oscuridad.

Al recorrer sus pasillos y corredores podemos imaginar cómo eran las duras condiciones de vida de los condenados, sometidos al aislamiento, a las rutinas de trabajo continuado, a la mala alimentación y a unas medidas de seguridad extremas, empezando por la barrera que constituía estar en una isla en mitad del océano, con fuertes corrientes y atestada de tiburones.

La regla número 5 de la Prisión de Alcatraz era recordada como perfecta síntesis de la vida en la prisión: "Usted tiene derecho a recibir comida, ropa, albergue y atención médica. Cualquier otra cosa que reciba es un privilegio."

El cine ha encontrado un escenario perfecto en Alcatraz para narrar las historias más extremas y singulares que un hombre pueda afrontar. Una de las últimas películas ambientada en el presidio ha sido la protagonizada por Leonardo Di Caprio bajo el título de Shutter Island y dirigida por Martin Scorsese.

Pero antes de ellos, muchos otros personajes del cine como Burt Lancaster, Clint Eastwood, Nicolas Cage o Sean Connery pasaron por sus corredores, contribuyendo a su negra e intensa historia. Ahora, gracias al cine, la crudeza de las experiencias de los que vivieron en esta cárcel alcanza un aura de leyenda. Maldita, pero leyenda al cabo.


Parque Nacional de la Prisión de Alcatraz
Alcatraz Cruises
Alcatraz TripsVuelos Madrid-San Francisco
Vuelos Barcelona-San Francisco

Más noticias de Política y Sociedad