Público
Público

Los gays de Alemania podrán cobrar pensión de viudedad

El TC equipara sus derechos con las parejas heterosexuales

GUILLEM SANS-MORA

El Estado alemán deberá pagar una pensión de viudedad a la pareja de un funcionario homosexual de Hamburgo, por tratarse de una unión de hecho gay. Así lo dictaminó ayer el Tribunal Constitucional (TC), que invalida de este modo una sentencia del Supremo. 'De la especial protección del matrimonio no se puede deducir una discriminación de otras formas de vida en pareja y reconocer a estas menos derechos', señala el fallo.

Alemania aprobó en 2001 una ley que concedía a los homosexuales casi los mismos derechos que a las parejas heterosexuales. Las diferencias aún radican, sobre todo, en materia fiscal, ya que las parejas gays no pueden hacer, por ejemplo, la declaración de la renta conjunta. El político verde Volker Beck, principal impulsor de la ley de 2001, interpretó el dictamen del TC como 'una derrota para los ideólogos conservadores', porque este fallo elimina una de las últimas diferencias que aún persistían con las uniones heterosexuales.

La homosexualidad estuvo penada en Alemania en virtud de un artículo del Código Penal creado en 1892, y que los nazis reforzaron en los años treinta. Terminada la Segunda Guerra Mundial, ese artículo siguió vigente en Alemania occidental hasta 1994. En la RDA, la homosexualidad también se castigaba hasta 1988.

Por otra parte, una transexual ganó esta semana un proceso contra su seguro médico, que no quería pagarle una operación de pecho. Sarah Jane Smith, de 51 años, es de origen británico y vive en Hannover. Cuando era hombre, sirvió con las tropas británicas en Irlanda del Norte. Según el semanario Der Spiegel, Smith siempre se sintió mujer. Tras casarse con una alemana, empezó a vestirse con las ropas de ella. La pareja se divorció en 2001 y Smith empezó a operarse hace tres años.

Las parejas del mismo sexo podrán casarse por la Iglesia en Suecia a partir del 1 de noviembre, con una liturgia especial. Así lo decidió ayer el sínodo de la Iglesia Evangélica, que aprobó con una mayoría del 70% una iniciativa parlamentaria aprobada el pasado abril. Dos tercios de la población sueca pertenecen a esta Iglesia.

El fiscal y la acusación particular pidieron ayer al Tribunal Supremo que condene al juez Fernando Ferrín Calamita por un delito de prevaricación. El juez fue condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia a más de dos años de inhabilitación para empleo o cargo público por retrasar de forma maliciosa la adopción de una menor por parte de la compañera de su madre, lesbiana.  

Más noticias