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Gesto de paz de Rusia: la OTAN desfila en la Plaza Roja

Reuters

El presidente ruso, Dmitry Medvedev, ofreció una nota conciliadora el domingo durante el desfile militar del Día de la Victoria, al instar a las potencias mundiales a unirse por la paz y defender su decisión de invitar a las tropas de la OTAN a marchar en la Plaza Roja.

Por primera vez desde que Stalin comenzó a conmemorar la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi, tropas de Estados Unidos, Reino Unido, Polonia y Francia se unieron a más de 11.000 soldados rusos en su desfile frente a los muros rojos del Kremlin en una soleada mañana.

La oposición comunista y algunos veteranos de guerra soviéticos condenaron la decisión, pero Medvedev dijo en un discurso que la lección de la Segunda Guerra Mundial fue de "instarnos a unirnos en solidaridad" para afrontar las amenazas actuales y afianzar la seguridad mundial.

"Hoy, en el desfile militar, soldados de Rusia, de países de la (ex Unión Soviética), y de las potencias aliadas marcharán juntos, en una columna que es una prueba de nuestra disposición común para defender la paz", dijo.

La Guardia Galesa del Ejército británico marchó con sus clásicos sombreros negros altos de piel de oso delante de los efectivos de la 170 Brigada de Infantería de Estados Unidos en una sección reservada para los aliados de la Unión Soviética en la guerra.

Una banda militar de 1.200 efectivos cerró el desfile con una conmovedora interpretación del Himno de la Alegría de Beethoven ante la mirada de la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente chino, Hu Jintao, entre otros dirigentes mundiales.

El Partido Comunista ruso, la mayor fuerza de oposición, se manifestó después del desfile cantando "Gloria al gran Stalin", en protesta por el desfile de las fuerzas de la OTAN en la plaza, donde aún permanece el cuerpo embalsamado de Lenin.

La mayoría de los veteranos de guerra soviéticos que asistieron al desfile se mostraron despreocupados por la presencia de los soldados de la OTAN, aunque tampoco los aplaudieron cuando desfilaron.

"¿Por qué no? Dejémolos ver como celebramos un desfile solemne", dijo el veterano de la Segunda Guerra Mundial Grigory Petrovich Zabuski. "No estoy en contra. Yo mismo me encontré con soldados ingleses en el Elba el 4 de mayo de 1945".

Pero no todos están de acuerdo. "Los veteranos nos opusimos desde el comienzo", dijo un ex oficial naval, que declinó dar su nombre. "Los americanos tienen sus intereses en todas partes, incluso en nuestro país. Recordad cuando (la entonces secretaria de Esatdo) Madeleine Albright dijo que no era justo que toda Siberia perteneciera a Rusia".

El presidente estadounidense, Barack Obama, quien no pudo asistir al desfile por un problema de agenda, valoró la histórica invitación a las tropas de la OTAN, al decir que Medvedev ha mostrado "un liderazgo destacado al honrar los sacrificios de aquellos que vinieron antes que nosotros".

Un sondeo publicado el mes pasado por el independiente Centro Levada mostró que el 55 por ciento de los rusos era total o parcialmente favorable a la presencia de los soldados occidentales, y sólo el 28 por ciento estaba en contra.

El resultado podría traducirse en unas mejores relaciones entre Moscú y Washington desde la elección de Obama.

El Día de la Victoria es uno de los festivos más importantes de Rusia y el ministro de Defensa, Anatoly Serdyukov, dijo que el desfile de este año sería uno de los mayores de la historia, con 102.000 tropas desfilando en varias ciudades del país.

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