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Los golpistas sitian la sede brasileña en Tegucigalpa

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, exige el retorno al poder de Manuel Zelaya. Policía y Ejército reprimen con violencia a los seguidores del presidente de Honduras

JUAN CARLOS RIVERA TORRES

Brasil y EEUU advirtieron ayer al Gobierno golpista de Honduras de que no tense más la cuerda de lo que está y que devuelva el poder que usurparon violentamente el 28 de junio. La declaración de la secretaria de Estado,Hillary Clinton, dejó sin dobleces la posición de Washington en esta crisis: 'Ahora queZelaya ha regresado sería oportuno devolverle a su puesto bajo las condiciones apropiadas, seguir adelante con las elecciones previstas para noviembre, contar con una transición pacífica de la autoridad presidencial y llevar de nuevo a Honduras al orden constitucional y democrático'.

Sin embargo, la situación en los alrededores de la Embajada de Brasil, donde está refugiado el presidente hondureño derrocado, era ayer muy confusa. Varias decenas de soldados mantienen acordonado el perímetro de la sede donde Brasil continúa dando cobijo a Zelaya. También ha sido cortado el suministro eléctrico de la misión diplomática.

Fuentes opositoras aseguran que han sido detenidas más de 300 personas

El jefe del Itamaraty, el Ministerio de Asuntos Exteriores brasileño, Celso Amorim, respondió que su país 'no tolerará ninguna acción en contra de la Embajada en Tegucigalpa' y amenazó con solicitar una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para discutir sobre la seguridad de su misión diplomática en Honduras. Algunas fuentes cercanas al Gobierno de Brasilia no descartan que de continuar el cerco militar a su sede soliciten el envío de cascos azules para garantizar su protección.

El secretario presidencial de Zelaya, Enrique Flores, aseguró a Público que 'algunos gobiernos meditan pedir hoy la intervención de la ONU' para desalojar del poder a losgolpistas.

Honduras vive desde ayer un toque de queda que mantiene las calles de las principales ciudades semivacías. Militares y policías disolvieron todo brote de protesta contra el Gobierno de facto con gases lacrimógenos e incluso balas. El incidente más violento se produjo en los alrededores de la Embajada de Brasil, donde se encuentra refugiado Zelaya. Antes de sitiar la sede diplomática, decenas de policías y soldados cargaron con dureza contra la multitud.

La actuación del Ejército provoca decenas de heridos y un muerto

Según los datos recabados por el bloque opositor de la Resistencia, al menos 20 personas fueron trasladadas a hospitales de la capital del país con heridas de diversa consideración. Estas mismas fuentes aseguran tener confirmada la muerte de un ciudadano, miembro del Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional Agrario (Sitraina), por herida de bala.

Entre tanto, San Pedro Sula, la ciudad industrial más importante de Honduras, se encontraba ayer paralizada debido a que las Fuerzas Armadas mantenían controladas las vías de comunicación.

Según datos del Comité de Derechos Humanos (Codeh), unas 300 personas han sido detenidas acusadas de participar en manifestaciones contra el régimen. El dirigente del Frente Nacional Contra el Golpe de Estado, Israel Salinas, dijo a Público que 'se viven momentos en los que los derechos humanos son vulnerados'.

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