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Jaime Lidell calienta el SonarHall en un día de contrastes y sorpresas

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La voz de Jaime Lidell, al frente del su nueva banda, Mostly Robots, ha calentado el gélido SonarHall, el escenario más oscuro del festival Sónar, que hoy ha comenzado con una jornada de contrastes musicales y de sorpresas muy inesperadas, como la visita del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol.

Lidell, junto al resto de integrantes de esta "superbanda" -Tim Exile, Jeremy Ellis, Dj Shiftee y Mr. Jimmy- se han servido del funk y del soul electrónico en una intensa actuación que ha hecho subir varios enteros la bolsa del festival, en la que en esos mismos momentos estaba cotizando al alza, pero en otro escenario, el Sonarvillage, Fliying Lotus.

El productor californiano -que ofrece en esta edición del Sónar una doble sesión- tampoco ha tenido reparos en hacer sonar en su mesa sonidos disco, el "ABC" de The Jackson 5, y luego pasarse sin remilgos a Radiohead, y demostrar que es uno de los mejores remezcladores del planeta.

La primera tarde del Sónar ha sido de muchos contrastes, pero el más evidente, porque ha tenido lugar en el mismo escenario (el SónarDome) han sido los espectáculos casi consecutivos del extrovertido polaco Eltron John y el diminuto japonés Yosi Horikawa.

El dj. de Cracovia, descalzo, con una larga melena y un vestido negro de mujer de vertiginoso e inútil escote, ha compuesto una desatada sesión de house, a un universo de distancia de la propuesta musical y estética de Yorihama, quien, vestido como un vendedor de El Corte Inglés, se mostraba impasible encima del escenario.

Pero que nadie se confunda, este músico y productor japonés ha hecho moverse a los presentes con sus composiciones de hip hop experimental, llenas de sonidos domésticos y procedentes de la naturaleza, su especialidad.

Más radicalmente ególatra ha sido la función de Daedelus Archimedes Show, una locomotora de sonidos, envuelto en una malla de espejos, que multiplicaban el efecto sensorial del concierto del norteamericano.

En cuanto a la sorpresa de la visita del expresident Pujol, los más veteranos del festival han apuntado que no es para tanto, ya que era la segunda vez que pisaba el certamen.

El veterano político puede vanagloriase de haber acudido a la primera edición en 1994, cuando el Sónar era sólo un proyecto prometedor al que Pujol, entonces presidente de la Generalitat, quiso dar un respaldo que 19 años después parece que ha servido para algo.

El programa musical de hoy jueves incluía una treintena de actuaciones en el recinto del CCCB, aunque las estrellas del día son New Order, los padres del pop electrónico, que esta noche ofrecerán un concierto especial -para invitados y acreditados- en el SonarClub, en Gran Vía 2.