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Jordi Alba cerró 3 años de progresión con marcha al Barça y éxito en Eurocopa

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El jugador catalán del Valencia CF Jordi Alba ha completado tres años de progresión como jugador del club de Mestalla con un traspaso al Barcelona y con el éxito conseguido en la Eurocopa, en la que se ha convertido en una de las revelaciones y en el mejor lateral izquierdo de la competición.

Hace un año, Alba no era ni tan siquiera internacional absoluto. Se había consolidado en el Valencia como un jugador polivalente de banda izquierda, que podía jugar tanto en posiciones ofensivas como en tareas defensivas, en la que finalmente ha tenido más presencia.

Ahora se ha garantizado cinco temporadas en el Barcelona tras tres años en los que su protagonismo en el Valencia ha aumentado paulatinamente.

Este jugador, zurdo, salió joven de club catalán y llegó a Valencia para jugar en su filial. Fue cedido al Nástic de Tarragona, hasta que en el verano de 2009 empezó a ser asiduo en las alineaciones del Valencia.

El protagonismo de Vicente Rodríguez había decrecido y ahí estaba Jordi Alba para ocupar su posición. Cuando el francés Jeremy Mathieu tenía problemas físicos o saturación de partidos, era Alba el que jugaba en su posición.

En estos tres años, el lateral-extremo del Valencia ha visto salir del club a muchas de las estrellas de la entidad, con los que había tenido la oportunidad de coincidir en las alineaciones valencianistas y con los que se ha reencontrado en la selección.

Hombres como David Villa, David Silva o Juan Mata han jugado con Alba en el Valencia, club en el que también tuvo la oportunidad de coincidir con futbolistas experimentados que ya no están en el club como Rubén Baraja o Carlos Marchena.

Su debut con España se produjo hace menos de un año y esa circunstancia contribuyó a que registrara un crecimiento exponencial en su juego, lo que unido a la marcha de algunos de sus compañeros más destacados y a la crisis económica de su club, le convirtió en una pieza apetecible para otras entidades.

Su progresión, su condición de catalán formado en el Barcelona, los problemas de salud del lateral francés Eric Abidal provocaron que el club del Camp Nou se fijara en él como alternativa para la banda izquierda del equipo, una posición en la que no sobran los especialistas.

Incluso antes del inicio de la Eurocopa nadie dudaba de que el futuro de Alba estaba lejos del Valencia, de que iba a convertirse en uno más de los jugadores de entidad llamados a seguir la línea de los que en los últimos años se han marchado del equipo de Mestalla, en este caso a cambio de catorce millones de euros.

La explosión deportiva del jugador en el escaparate de la Eurocopa ha venido a cerrar cualquier duda sobre la posibilidad de que permaneciera en el club valenciano.

Llamado por el seleccionador nacional Vicente del Bosque para cubrir la posición de Joan Capdevila, Jordi Alba se ha adaptado a la perfección al juego de la selección: sobrio en defensa, con mucho recorrido, peligroso en ataque y muy adaptado al estilo de juego de un equipo con varios jugadores con los que coincidirá en Barcelona.

Titular desde el principio, no existen dudas de que no se perderá la final del domingo por cuestiones tácticas o de que no será uno de los sacrificados por Del Bosque a la hora de los cambios: su rendimiento es prefecto y las alternativas no abundan.

Las lesiones le han respetado y aunque el gol no es su especialidad, su carácter y capacidad de sufrimiento le han hecho imprescindible en su club y en la selección.

Alfonso Gil