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Julianne Moore asegura que "el filme habla de cuán autodestructivos podemos llegar a ser"

EFE

Carismática y bella pero, al mismo tiempo, autodestructiva y desolada, Julianne Moore se mete en la piel de Bárbara Baekeland en el filme "Savage Grace" para dar vida a este polémico personaje, que saltó a los tabloides tras ser asesinada por su hijo, con el que mantenía una relación incestuosa.

"La película habla sobre todo de cuán autodestructivos podemos llegar a ser", ha afirmado la actriz estadounidense en la presentación en España de la película, que se estrena este fin de semana y ha sido rodada en Barcelona con un reparto internacional, con el inglés Eddie Redmayne en el papel de su hijo Tomy y Belén Rueda, Elena Anaya y Unax Ugalde en secundarios.

Moore, candidata al Óscar en cuatro ocasiones, ha destacado la fuerza de esa "doble cara" de su personaje, una combinación explosiva y decadente en la que la actriz ha intentado profundizar al máximo.

"No es un monstruo, eso sería demasiado fácil, es un ser humano lleno de contradicciones y esa combinación entre lo temible y lo frágil es lo realmente interesante del personaje", ha explicado.

El filme, que acaba de ser proyectado en el Festival de Sundance pero que no tendrá su première estadounidense hasta el 30 de mayo, estuvo más de ocho años en la recámara del director Tom Kalin, conocido por otros arriesgados filmes como "Swoon", hasta que Moore aceptó el papel y, a partir de ahí, llegó la financiación.

"Estaba de vacaciones con mi hija cuando me enviaron el guión y enseguida acepté", ha comentado la actriz de "Las horas", quien suele atreverse con papeles complejos en los que la parte oscura del personaje acaba por desencadenar potentes conflictos.

"Savage Grace", basada en un libro que fue publicado en 1982 en el que se recopilaban multitud de artículos y entrevistas a personas que conocieron al adinerado matrimonio Baekeland y a su hijo, indaga en las relaciones cruzadas entre todos ellos mientras, según Moore, "llevan lejos los límites y fracasan emocionalmente".

"Lo más increíble es que mucha gente de esa selecta alta sociedad sabía que algo iba mal y nadie movió un dedo por evitarlo", ha revelado Moore antes de mostrar su "respeto" y su "curiosidad" por las reacciones que puedan tener los familiares, entre ellos el marido de Bárbara (Stephen Dillane en la pantalla), que cuenta con 92 años y vive actualmente en México.

Moore alabó también el trabajo de los actores españoles del reparto, en especial de Belén Rueda, con la que ha afirmado tener muchas cosas en común "como madres trabajadoras" que son, además de confesar entre risas que su marido, tras ver "El Orfanato" en EEUU, dijo que la española "estaba como un cañón".

La actriz, que también ha resaltado el "gran sentido del humor" de Elena Anaya, ha explicado que le encantaría volver a trabajar en España y que, tras esta "maravillosa" experiencia, está intentando seguir aprendiendo español en Nueva York.

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