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El libro electrónico necesita nuevos derechos de autor

La industria editorial está confusa ante la llegada del e-book

PAULA CORROTO

No hay e-books en la Feria del Libro de este año, pero al menos sí hay debate sobre este nuevo artilugio de la era digital. Ayer comenzaron las conferencias sobre el libro electrónico, y lo hicieron con uno de los grandes frentes de batalla: los derechos de autor en la Red y todas sus consecuencias. ¿Van a modificar la función de las editoriales? ¿Nacerán los libros pirata en masa? Dudas que hoy por hoy se encuentran en la mente de autores, editores, libreros y distribuidores.

El experto y autor del blog Los futuros del libro, Joaquín Rodríguez, abrió fuego y dibujó el escenario en el que ahora se está produciendo la discusión y que para él es falso: "Ahora mismo hay dos posiciones, la de los que creen en la libre circulación de contenidos y la de los que creen en una restricción. Sin embargo, el artículo 2 de la Ley de Propiedad Intelectual permite que sea el autor quién decida cómo quiere que circule su obra", afirmó. El escritor, por tanto, puede decidir si desea que su obra se difunda de forma abierta por la Red o con copyleft.

La entidad de gestión de derechos de autor, CEDRO, representada en este debate por su director técnico, Victoriano Colodrón, apuesta decididamente por el copyright para las obras en la Red y por atajar las que estén colgadas de forma ilícita. "El año pasado conseguimos que 50 obras se retiraran de la Red porque no tenían ningún tipo de autorización", aclaró Colodrón.

Del lado de los autores, la escritora Care Santos defendió la capacidad de la Red para la difusión de obras literarias. "Esto es un festín de lectura", reconoció. Pero también apuntó al peligro de que no se respeten los derechos de autor: "Hace falta concienciación sobre este tema. Yo me pago toda la música que me bajo porque yo vivo de estos derechos".

Ahora bien, hay otras preguntas: ¿cómo son los contratos de los derechos digitales? Javier Martín, que acudió en nombre de la agente literaria Carmen Balcells, cuya agencia ha puesto en marcha un proyecto de contenidos digitales con la empresa navarra Leer-e, afirmó que "el e-book debe dar lugar a contratos diferentes a los que se hacen ahora para el papel". Sin embargo, Martín señaló que ahora mismo este tipo de contratos no están todavía sobre el teclado. "Se barajan fórmulas, como por ejemplo la que se aplica para cuando el libro es una novedad", adelantó. Martín no cree, por otra parte, que si las agencias literarias suben contenidos a la Red cambie la función de las editoriales: "No, porque lo nuestro es un proyecto muy limitado. Serán ellas las que arranquen con todo esto".

El debate culminó con el famoso acuerdo Google que tiene que ser ratificado por un juez de Nueva York el próximo mes de octubre. La empresa de Internet fue la pionera en un sistema de derechos que permitía a su vez la digitalización y la explotación comercial de las obras. Para Joaquín Rodríguez, el peligro es que "una empresa que cotiza en el Nasdaq tenga tal catálogo cultural". Para el agente literario, CEDRO y la escritora hay otra preocupación mayor: el dinero en derechos de autor.

Ley de propiedad intelectual

Aprobada en 1996, vela por los derechos de autor. Muchos ven necesario una modificación.

Copyright

Los autores con obras editadas bajo esta licencia reciben una prestación por su distribución o modificación.

Copyleft

Esta licencia también comprende derechos de autor, pero es menos limitadora en la distribución y modificación de las obras que el copyright.

Acuerdo Google

Es un acuerdo establecido entre escritores y editores de EEUU con Google que establece un sistema pionero en derechos de autor en la Red: el 63% para el titular de los derechos y el 37% para Google.

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