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Mapa genético hierba contra malaria permitiría mayor rendimiento

Reuters

Por Kate Kelland

El primer mapa genético de una hierbamedicinal usada en los mejores tratamientos contra la malariafue publicado para ayudar a los científicos a desarrollar laespecie en un cultivo de alto rendimiento y combatir la letalenfermedad transmitida por los mosquitos.

Investigadores británicos dijeron que el código genético dela Artemisia annua permitirá a los científicos seleccionar porgenética las plantas jóvenes mejor desarrolladas y usarlas como"padres" en experimentos de cultivo, sin la necesidad derecurrir al enfoque de modificación genética (MG), querequeriría más tiempo.

"El mapa ya está mostrando ser una herramienta esencialpara nosotros," dijo Dianna Bowles, del centro de productosagrícolas novedosos de la York University (CNAP).

"Con nuestra nueva comprensión de la genética de laArtemisia, podemos producir variedades mejoradas, sin MG (...)mucho más rápido de lo que sería posible de otra forma",agregó.

La investigación fue publicada el jueves en la revistaScience.

La artemisinina, derivada del ajenjo dulce, o la plantaArtemisia annua, es la mejor sustancia disponible contra lamalaria, especialmente cuando se utiliza en medicinas deterapia combinada con artemisinina (TCA), fabricadas porlaboratorios como el suizo Novartis AG y el francésSanofi-Aventis.

Alrededor del 40 por ciento de la población mundial corre lriesgo de desarrollar malaria, una enfermedad potencialmenteletal transmistida a través de la picadura de mosquitos.

La condición provoca más de un millón de muertes por año entodo el mundo y los niños representan cerca del 90 por cientode los decesos. Las zonas más afectadas por la malaria sonAfrica subsahariana y algunas partes de Asia.

Los expertos consideran que alrededor de 6.500 hectáreas detierra -en su mayoría en China, Vietnam, Africa e India- sedestinaron a cultivos de ajenjo en el 2009, las cuales producen30 toneladas anuales de artemisinina, que serían suficientespara unos 60 millones de tratamientos.

En cuanto a las necesidades futuras, las estimacionesvarían, pero la mayoría prevé que el aumento en la financiaciónpara tratamientos contra la malaria impulse la demanda de TCA,al menos unos 200 millones anuales en los próximos dos años.

Pero los bajos rendimientos de la artemisinina en lasactuales zonas de cultivo en Africa y Asia han vuelto máscostosa la producción y las áreas de plantación se hanreducido, lo que incrementa el temor a la escasez y contribuyea una menor expansión de los tratamientos con TCA en el mundo.

UN CULTIVO COMERCIALMENTE VIABLE

Ian Graham, director del CNAP, dijo que los científicosahora contaban con las herramientas moleculares paradesarrollar la planta rápidamente en cultivos de altorendimiento, que serían atractivos y comercialmente viablespara los agricultores pequeños de los países en desarrollo.

"Combina los enfoques moleculares de la era moderna con losmétodos tradicionales del cultivo de plantas", dijo Graham enuna entrevista.

Los científicos dijeron que esperan tener el cultivo dealto rendimiento para los agricultores en los próximos dos atres años.

La Organización Mundial de la Salud indicó el mes pasadoque la mayor financiación estaba empezando a dar sus frutos enla batalla contra la malaria, pero añadió que se necesitan másesfuerzos para ganarle a esta enfermedad.

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