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"Me veo como un servidor de la sociedad"

Matías Prats. Periodista. El presentador de informativos de Antena 3 reflexiona sobre sus 36 años de oficio

RAMIRO VAREA

En esta profesión no existe la rutina porque las noticias cambian cada día", afirma el periodista Matías Prats (Madrid, 1950). Esta semana, consiguió su octavo premio TP de Oro consecutivo como mejor presentador de informativos. También fue galardonado Noticias 2, el espacio de Antena 3 que Prats presenta cada noche a las 21.00 horas. "Estos premios son estímulos muy buenos para la redacción", sostiene.

Lleva 36 años en la televisión. ¿Es posible mantener la motivación después de tanto tiempo?

Me siento muy a gusto e identificado con lo que hago. Hay que trabajar todos los días con la misma intensidad y con la misma capacidad para no perder la concentración, e intentar dar lo mejor de uno mismo al trabajo que después se va a ver. En ese sentido, puedo decir que no estoy cansado. Cuando viene algún momento de debilidad o de fatiga, intento buscarme una vitamina especial para seguir. Y eso lo encuentro en el apoyo incontestable de los compañeros y del equipo, que me transmiten fuerza y confianza.

¿Qué echa de menos de aquella televisión en la que aprendió el oficio?

La juventud. En un abrir y cerrar de ojos se me ha pasado el tiempo, sobre todo en estos últimos años. Echo de menos los nervios, que eran tan buenos para enfrentarte a retos que pensabas que eran insuperables. También recuerdo aquellas ganas de aprender, de tratar de asimilar todo lo que ocurría a tu alrededor. Yo no he sido nunca un prodigio y me costaba más que a otros compañeros enmendar la plana cuando tenía que hacerlo.

¿Dónde está la clave para transmitir credibilidad al frente de un informativo?

Esto es un oficio que se aprende con el paso del tiempo. Es un ejercicio continuo que logras con el paso de los años. Me gusta andar siempre con sentido común, con la neutralidad que requiere esta profesión. Siempre me he limitado a informar, y eso probablemente me ha dejado al margen de disputas y peleas que erosionan la carrera de algunos profesionales.

Los informativos de TVE son líderes de audiencia desde hace 42 meses. ¿Es posible batir a la cadena pública?

Quiero pensar que se puede lograr, pero en este último año la televisión pública ha volcado toda su potencia en los informativos. Son su proa, su mascarón, y además debe ser así. La obligación de la televisión pública es cuidar los servicios informativos. Desde que el Telediario dura una hora, se ha roto el equilibrio que manteníamos en el pasado. Es muy posible que tardemos muchísimos años en ver cómo los informativos de una cadena generalista superan a los de TVE.

La crisis ha golpeado con fuerza al periodismo. ¿Cree que la profesión vive un momento crítico?

Esta profesión no va a dejar de existir. Sí es cierto que cada día lo vamos a tener un poquito más difícil, pero lo fundamental, lo básico, es que los periodistas tenemos una capacidad que no tienen otros, que es la de interpretar. Esa interpretación se debe hacer desde la honestidad. La gente debe percibir que nuestro trabajo está hecho desde la honradez. Y los primeros que debemos creer en eso somos nosotros mismos. Siempre habrá un hueco para seguir practicando el periodismo en el futuro.

¿Es posible ejercer el periodismo sin un compromiso social?

Yo me veo como un mensajero, nunca he pasado de ser eso, y también como un servidor de la sociedad. Me gusta ver que, a través de mi palabra en un informativo, puedo combatir el mal. Que puedo sacar los colores a la gente que no se comporta como debe, que puedo denunciar la corrupción. Mi trabajo también me da la fantástica oportunidad de premiar al necesitado, al que no tiene capacidad de que su voz sea escuchada. Le ayudamos a que sus problemas y sus reivindicaciones puedan llegar al resto de la sociedad.

¿Se plantea la retirada?

Sé que tendré que acabar, es ley de vida. Así le dejo hueco a mi hijo, que ha optado por esta misma profesión. Es la tercera generación Prats.

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