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Morales renueva su mandato indígena antes de jurar gobierno

Reuters

Por Magdalena Morales

Ancianos indígenas ofrecieron el jueves ofrendas marcadas por fuego a la madre tierra Pachamama, en una colorida ceremonia de renovación de la investidura del presidente Evo Morales como líder espiritual de los pueblos originarios de Bolivia.

"Jallalla Tata Evo" (Viva el Padre Evo) proclamó un amauta o jefe regional aymara ante decenas de miles de indígenas e invitados especiales que se congregaron para el acto celebrado en las ruinas de la ciudad preincaica de Tiwanaku, en el altiplano andino, a unos 70 kilómetros de La Paz.

"Madre tierra, padre sol, invocamos fuerza y sabiduría para nuestro gran jefe", dijo en aymara el amauta, mientras ayudaba a Morales a poner sobre fuego una de cuatro ofrendas de dulces, alimentos y alcohol.

Una anciana indígena de 100 años, elegida minutos antes en un ritual con hojas de coca, acompañó y tomó de una mano a Morales durante la mayor parte de la soleada ceremonia realizada la víspera de que jure formalmente su segundo mandato ante la Asamblea Legislativa.

Morales vistió una túnica blanca de lana de llama y un gorro con puntas y motivos autóctonos, y se puso varias veces de rodillas y recibió baños de flores durante su caminata entre la semi excavada pirámide de Agekapana, lugar de las ofrendas, y el templo abierto de Kalasasaya.

"Este es un movimiento de reivindicación cultural no sólo de los bolivianos sino de los indígenas de todo el mundo", dijo a los reporteros en el lugar la líder guatemalteca Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz.

MORALES: ESPERAMOS 180 AÑOS

Igual que hace cuatro años, cuando se convirtió en el primer presidente indígena de la empobrecida Bolivia, Morales recibió en Kalasasaya el mando simbólico de los pueblos originarios de manos de dos niños.

Morales, quien puso en vigor hace casi un año una nueva Constitución "plurinacional" y socialista en un proceso de "refundación" de Bolivia, abrió las puertas del poder a las mayorías indígenas y ha prometido poner a su país en la senda del desarrollo y la industrialización.

"Tuvimos que esperar 180 años para refundar Bolivia (...) un Estado plurinacional que garantiza la igualdad a todos y a todas", dijo en un discurso tras concluir la ceremonia. "Este proceso es sin retorno, es irreversible (...) Dame fuerza, sabiduría, humildad para gobernar cinco años más".

Decenas de miles de indígenas bolivianos y de otros lados de América Latina llegaron en la madrugada a Tiwanaku para presenciar el ritual. Algunos akullicaban (mascaban) hojas de coca.

Achamako Lorenzo Ortega contrató cuatro minibuses y viajó con su familia y miembros de la provincia de Pacajis para entregarle un poncho a Morales e invitarle al aniversario de su comunidad, el 29 de marzo.

Por su parte, Martha Flores Ríos, vestida con una colorida falda, explicó que su presencia era para verificar a nombre de la población de Achacachi la renovación de investidura del líder aymara. La mujer dijo que quería pedirle a Morales que cree una ley en contra de la discriminación de género.

Multimillonarias inversiones en energía, minería e infraestructura figuran entre las promesas del presidente para el venidero quinquenio, en el que parece obligado a bajar el tono de sus discursos "antineoliberales" y abrirse a los capitales extranjeros.

Sin embargo, en su discurso reforzó su sentimiento en contra del libre mercado.

"Los pueblos del mundo de pie, nunca de rodillas frente al capitalismo", dijo. "Bolivia ya no es indigno ni mendigo".

El mandatario indígena cuenta a su favor, en su segundo mandato, con el respaldo de mayoría calificada en las dos cámaras legislativas, cuya primera tarea será aprobar en seis meses un paquete de leyes para transformar los poderes judicial y electoral y poner en vigencia autonomías regionales.

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