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Mueren cuatro soldados franceses al este de Afganistán

Las tropas galas, que incluyen a unos 3.400 soldados y han sufrido 80 bajas mortales, están en pleno proceso de retirada

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Cuatro soldados franceses han muerto y otros cinco han resultado heridos este sábado en Afganistán a manos de insurgentes, en uno de los ataques más letales en meses contra tropas galas mientras la violencia aumenta en el país.

Se ha producido en el distrito de Nijrab de la montañosa provincia de Kapisa, al este, patrullada principalmente por un contingente francés bajo el mando de la OTAN. La oficina de François Hollande ha confirmado en París que los soldados afectados por el ataque son franceses, poco después de que la organización internacional informara del deceso de cuatro soldados, sin precisar la nacionalidad, y de que un portavoz de los talibanes indicara que las víctimas del atentado suicida procedían del contingente de Francia. De los cinco heridos, tres se encuentran en estado grave.

Tras el ataque, el presidente ha enviado a Afganistán al ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, y, según indica el Elíseo, que precisa que las bajas trabajaban en el regimiento de artillería número 40 y el primer grupo interarmado de acción cívico militar, se ha abierto una investigación para determinar las causas del drama.

Más de 80 soldados franceses han muerto en Afganistán, los últimos en enero pasado, en un atentado cometido por un taliban infiltrado en un centro de formación. Las tropas francesas en Afganistán, que incluyen a unos 3.400 soldados, están en pleno proceso de retirada, en cumplimiento de la promesa electoral del presidente, François Hollande, de abandonar el país asiático antes de finales de año, dos años antes del calendario fijado por la OTAN.

Aunque Francia se centrará en cooperar en el lado civil, la decisión ha despertado la preocupación de que otros miembros de la misión dirigida por la OTAN, conocida por su acrónimo ISAF, puedan seguir su ejemplo y acelerar sus planes de retirada, entregando la seguridad de forma prematura a las débiles fuerzas afganas.

Los talibanes, en su escalada de violencia durante las últimas semanas, han prometido atacar al Gobierno afgano y las fuerzas de seguridad, así como a los 130.000 soldados extranjeros en el país.