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Noches de fútbol y pensiones

Las cenas secretas en la Moncloa definieron el rumbo del pacto

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Reunir a tres forofos del Barça y a uno del Madrid puede terminar resultando una buena combinación, incluso si el que se queda en minoría tiene que sufrir la visión de dos manitas de sus rivales. Las reuniones la mayoría secretas que mantuvieron en la Moncloa el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; el jefe de la patronal, Juan Rosell; el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y su homólogo de UGT, Cándido Méndez (este último, el merengue convencido), marcaron la hoja de ruta del pacto de las pensiones que comenzó a fraguarse el sábado 18 de diciembre en una cita en el palacio presidencial.

En aquel momento, la patronal estaba descabezada (las elecciones para elegir nuevo jefe de la patronal fueron el 21 de diciembre), y los líderes sindicales y el presidente cenaron solos con el ministro de Trabajo, Valeriano Gómez. El miércoles por la noche, presidente y sindicalistas cerraron el círculo con una cena que catapultó el acuerdo y a la que no se invitó al jefe de la patronal. Tanto en aquella primera reunión como en esta última, el Barça se apuntó cinco goles frente a su adversario.

Rubalcaba y Salgado tuvieron un gran peso en la negociación

La Moncloa fue el escenario de hasta cuatro reuniones al máximo nivel y, excepto una (que tuvo lugar por sorpresa el lunes pasado), el resto se construyó alrededor de cenas, más bien de pinchos, los fines de semana. Sólo una le dio una alegría a Méndez con el agónico gol de Benzema frente al Mallorca.

Según fuentes de la negociación, el ambiente de estas reuniones fue, ante todo, 'distendido', con tiempo para debatir alineaciones, pero, sobre todo, discutir las grandes cifras. Esa relajación ha logrado reconducir las relaciones entre el presidente del Ejecutivo y los líderes sindicales. Con todo, fuentes sindicales aseguran que 'el conflicto' sigue abierto, ya que la batalla contra la reforma laboral continúa sin estar ganada y la herida, por tanto, sigue abierta.

Las partes coinciden en que la intervención del presidente ha sido decisiva, sobre todo en el último encuentro, cuando accedió a bajar hasta el terreno de las demandas de los sindicatos con la exigencia de haber cotizado 38 años y seis meses para jubilarse a los 65. Pero también inciden en que sin el nuevo titular de Trabajo, experto en la materia y sindicalista, el pacto no hubiera sido posible.

Las reuniones se celebraron en varias localizaciones para despistar a la prensa

Pero las manos izquierda y derecha del presidente esto es, Alfredo Pérez Rubalcaba y Elena Salgado también tuvieron un papel clave en la marcha de la negociación. Mientras que Economía aportó 'los números', el portavoz del Gobierno puso 'el análisis' de hasta dónde se podía tirar la cuerda de la negociación. Rubalcaba fue uno de los últimos en irse anoche de la última negociación, vigilando hasta el último momento la consecución del acuerdo.

Durante la negociación se dieron dos posturas dentro del Ejecutivo: quienes creen que hacer una reforma sin acuerdo refuerza la credibilidad de los mercados y quienes creen que una reforma con consenso da alas a las medidas a adoptar.

El escenario elegido para entrevistarse con otros altos cargos fue en la urbanización Los Peñascales, a unos 26 kilómetros de Madrid. En una antigua residencia de veraneo del Instituto Nacional de Industria (INI), actualmente ocupado por la Seguridad Social, tuvieron lugar los contactos durante las primeras semanas de enero. El edificio, retirado y poco accesible, fue un auténtico bastión informativo para los medios, que no se enteraron de ninguna de las reuniones.

A medida que se fueron incorporando técnicos a la negociación, la necesidad de contar con más espacio y estar cerca de las respectivas sedes terminó llevando los encuentros al Ministerio de Trabajo. Las últimas reuniones fueron muy dinámicas, con varias mesas de negociación abiertas y técnicos y primeras espadas entrado y saliendo de los encuentros. Una negociación tan flexible como, supuestamente, la nueva reforma de las pensiones.

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