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El nuevo presidente de EEUU se decide en siete estados

Son los conocidos como 'swing states' o estados bisagra. De todos ellos, la historia dice que Ohio es la clave de todo. Nunca un candidato ha llegado a la presidencia sin ganar allí. Aquí te explicamos cómo funciona el sist

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Estados Unidos a ha comenzado a votar. A las seis de la madrugada (las doce del mediodía en la España peninsular), han abierto los colegios electorales en Virginia y Nuevo Hampshire, junto a algunos otros Estados orientales.

Barack Obama y Mitt Romney apuraron ayer al máximo el día final de la campaña electoral para visitar estados como Ohio, Wisconsin, New Hampshire o Florida, en los que esperaban rascar el último voto antes de retirarse a sus cuarteles generales para seguir el recuento de esta noche.

Esas zonas del país y otras como Virginia, Iowa y Colorado son consideradas swing states o estados bisagra, en los que una diferencia de un voto puede hacer ganar o perder unas elecciones presidenciales por lo particular del sistema electoral estadounidense. Según los últimos sondeos, Obama obtendría la victoria en todos los swing states menos en Florida, algo que le acerca mucho más de lo que parece a la reelección.  

No obstante, en todas las elecciones hay tres estados más importantes que el resto. En 2008, Ohio, Florida y Pensilvania fueron determinantes. Esta vez, las cosas parecen centrarse en los dos primeros y Virginia, que han monopolizado dos tercios de las etapas de las campañas. En cualquier caso, Ohio ha sido, históricamente, la clave en todas las elecciones.

Es un estado que contribuye al colegio electoral con 18 votos y que representa tan sólo al 12% de la población de EEUU pero ningún candidato ha llegado jamás a la presidencia si no ha vencido allí.

 

Los electores de EEUU eligen a su presidente de manera indirecta, es decir, su voto no va a parar al bolsillo de Obama o Romney, sino que con él lo que hacen es contribuir a los 538 votos electorales del Colegio Electoral, que representa a los 50 estados y a la capital, Washington DC.

Cada estado tiene asignados en el Colegio Electoral un número de votos que se corresponde con el número de senadores federales (dos) más el número de miembros que tienen en la Cámara de Representantes y que vienen determinados según la población.

Los estados adjudican la totalidad de sus votos al candidato que más votos haya obtenido en ese territorio, con la excepción de Maine y Nebraska, que los otorgan por distritos. Para lograr la presidencia, por lo tanto, el candidato necesita lograr 270 votos electorales.

Según las estimaciones de los sondeos publicados este martes por RealClearPolitics, Obama sumaría gracias a los swing states 60 votos electorales y Romney 29. La última proyección de voto para ambos habla de que Obama tendría ya asegurados 201, que sumados a los 60 de los estados bisagra, harían un total de 261, lo que le deja a nueve de la reelección. Romney, por su parte, tendría asegurados 191, que sumados a los 29 de Florida le dejarían 220. 

Los sondeos de The New York Times son aún más optimistas para Obama, ya que le otorgan como seguros 243 votos electorales, con la batalla por los estados clave aún sin resolverse.

El primer estado en cerrar las urnas será Indiana y el resultado empezará a conocerse a partir de la 1 de la madrugada. Poco tiempo después, a las 01.30 horas estarán listos los de Ohio. Quizá ya a primera hora de la madrugada se pueda intuir claramente quien será el ganador.

A partir de las 2.00 horas, Pensilvania y Florida cierran sus colegios electorales. Con todos los estados más importantes decididos, poco podrá hacer el candidato que no gane a estas alturas con las proyecciones del resto de estados.

Por último, Arizona presentará la tendencia de sus votantes a partir de las 3.00 horas y California lo hará a las 5.00 horas. Para conocer los resultados de Alaska habrá que esperar hasta las siete de la mañana.

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