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Olvido de dosis o tomas tardías, comunes en niños epilépticos

Reuters

Por Julie Steenhuysen

Tres de cada cinco niños diagnosticadoscon epilepsia no toma la medicación correspondiente tal como sele indicó durante los primeros seis meses de terapia, indicaroninvestigadores estadounidenses.

Los chicos de las familias más pobres que participaron delestudio eran los menos propensos a tomar los fármacos como seles había prescripto, dijeron los expertos.

Sólo el 42 por ciento de los niños que fuerondiagnosticados con el trastorno cerebral tomaban susmedicamentos como les había sido indicado.

Los adultos con epilepsia que saltean dosis de medicaciónson más propensos a sufrir convulsiones y tienen mayores costosde salud, además de correr más riesgo de muerte por suenfermedad.

El autor de este estudio sobre niños señaló que no estáclaro si sucedería lo mismo con los chicos, pero las posiblesconsecuencias son preocupantes.

"Este estudio sugiere la necesidad de trabajar con lasfamilias de los niños con epilepsia para identificar y removerrápidamente en el curso de la terapia las barreras sobre latoma de medicación", indicó en un comunicado Avani Modi, delCentro Médico del Hospital de Niños de Cincinnati, cuyo estudiofue publicado en Journal of the American Medical Association.

La epilepsia es un trastorno cerebral que afecta a 325.000menores de 15 años en Estados Unidos. Puede causar convulsionesrecurrentes, en las cuales las células cerebrales envíanseñales defectuosas, lo que a veces genera espasmos muscularesviolentos y pérdida de la conciencia.

No existe cura para la condición, pero cuando se tomanadecuadamente, los fármacos pueden prevenir las convulsiones.Entre los tratamientos comunes se encuentra el divalproexsódico, que es la versión genérica del antiepiléptico Depakotede Abbott Laboratories y de Trileptal de Novartis AG.

Modi, que ha sido consultor de Novartis, condujo el estudiocon 124 niños recientemente diagnosticados, tratados en elHospital de Niños de Cincinnati, y sus cuidadores.

Los cuidadores recibieron la medicación en una botella conuna tapa que permitía controlar cuándo era abierta. Se le pidióa las familias que extraigan fármaco sólo cuándo se lo daban asus hijos.

Los investigadores dijeron que no estaba claro si un menornivel socioeconómico hacía que las familias no puedan pagar lamedicación de sus hijos, o si simplemente eran más proclives aolvidarse de darles el fármaco.

"Dado que no es posible para los médicos cambiar lasituación socioeconómica de las familias, este hallazgo sugierela necesidad de reconocer que la falta de recursos financierospone a los chicos con epilepsia en riesgo de no cumplir con eltratamiento", escribieron Modi y sus colegas.

La investigación estuvo financiada por una beca de losInstitutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

En septiembre, Novartis fue declarado culpable y acordópagar 422,5 millones de dólares por cargos de comercializacióninapropiada de su medicamento Trileptal para usos noaprobados.

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