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La oposición y el sector agrario argentino piden un diálogo tras su victoria parlamentaria

EFE

Fuerzas de la oposición y dirigentes agrarios de Argentina pidieron hoy un diálogo con el Gobierno de Cristina Fernández, horas después de que el Senado rechazase el alza de impuestos a la exportación de granos que desató el conflicto.

Pocas horas después de la derrota parlamentaria, legisladores oficialistas acusaron al vicepresidente argentino, Julio Cobos, de haber hecho "un gran daño" al Ejecutivo al votar esta madrugada contra la convalidación del proyecto oficial y romper así el empate de 36 votos que había en la cámara alta.

El rechazo del Senado, que preside Cobos, impide que el proyecto impositivo que habían aprobado en ajustada votación los diputados el 5 de julio pasado vuelva a ser tratado en el período legislativo de este año.

El proyecto gubernamental incluía un artículo con el que el Gobierno de Fernández indicaba que mantiene su "prerrogativa" legal de mantener el polémico sistema que aumentó los impuestos a la exportación de granos por tratarse de un tributo aduanero.

En este sentido, dirigentes de la Unión Cívica Radical (UCR), segunda fuerza parlamentaria del país, a la que pertenece Cobos, reclamaron hoy que el Ejecutivo acate el pronunciamiento del Senado, como prometió antes de la votación y cuando parecía que iba a obtener un ajustado triunfo.

El presidente de la combativa Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, sostuvo que en la votación del Senado no hubo "ni triunfo ni derrota" para las partes en conflicto sino "el comienzo de una nueva etapa" que "consolida" la democracia en el país.

Luego de pedir mesura y diálogo con las autoridades, destacó a radios de Buenos Aires que Cobos "salió del ostracismo y el anonimato, consolidó su imagen de demócrata" y "reivindicó el papel" del Parlamento.

Buzzi consideró además que esto significa que el Congreso "puede funcionar" sin alineamiento automático ni disciplina de partido.

Por su parte, el dirigente rural Alfredo de Angeli, que ganó gran protagonismo durante el conflicto, aseguró que "el reclamo (del sector) sigue estando", pero opinó que "hay que llamar a la mesura, a la coherencia".

"Se viene un trabajo muy delicado, hay que trabajar con consenso", remarcó De Angeli, quien también resaltó que "los tractores volverán al campo a trabajar" después del rechazo del proyecto gubernamental sobre los impuestos a la exportación de granos.

En tanto, el presidente de la UCR, Gerardo Morales, sostuvo que "no pasa nada con la gobernabilidad" del país con la votación del vicepresidente en contra de la iniciativa oficialista, aunque indicó que marcó "un hito, una bisagra".

"Esto es un pueblo que se salva luchando por su dignidad. Me dijeron que era mística cuando dije que esto se arreglaba en julio. Hay que agradecer a Dios", señaló a su vez la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien acompañó durante toda la noche a dirigentes rurales en el barrio porteño Palermo, mientras el Senado debatía el proyecto.

Cobos ratificó hoy que no renunciará a su cargo luego de su votación porque "eso sería traicionar la voluntad popular" y desataría una "crisis" en el Gobierno, que aún mantiene un absoluto hermetismo luego de la votación en el Senado.

"En estos días escuché a alcaldes de muchos distritos que me advertían sobre la gravedad de este conflicto e incluso a gente que temía que hubiera una guerra civil", puntualizó el vicepresidente.

Julio Cobos es uno de los cientos de dirigentes radicales que en 2006 aceptaron sumarse a la concertación política que convocó el entonces presidente argentino, el peronista Néstor Kirchner (2003-2007), esposo y antecesor en el cargo de Cristina Fernández.

El aumento de impuestos a la exportación de trigo, girasol, soja y maíz establecido por el Gobierno en marzo pasado desató un duro conflicto con el campo.

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