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OPERACIÓN CARIOCA Piden prisión para tres hombres que forzaron a una prostituta a abortar sin anestesia

El fiscal pide cuatro años y medio de prisión para el ginecólogo, para el cliente que la dejó embarazada y para el gerente del burdel en el que trabajaba la joven de 18 años.

Un detenido en el marco de la 'Operación Carioca' al llegar al juzgado. | EFE ARCHIVO

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El mayor sumario contra la prostitución que se ha instruido en España, el de la Operación Carioca, que ahora la Fiscalía quiere archivar en parte, recoge un caso realmente atroz, el de una prostituta colombiana de 18 años que fue obligada a abortar sin anestesia en el año 2009 en Lugo. 

La historia, adelantada por El País, no tiene desperdicio: la joven, empleada en el burdel más famoso de Lugo, se quedó embarazada de un conocido empresario de la construcción por la exigencia de éste de no utilizar preservativo. Ella quería tener el niño, pero el constructor, cliente habitual y que siempre la elegía a ella cuando acudía al club, no estaba dispuesto, pues estaba casado y con hijos. El empresario puso en marcha una cadena: contactó con un policía municipal y éste a su vez se puso en contacto con el gerente del hotel, quien a su vez pidió cita para cuatro días después en una en una clínica ginecológica sin licencia del centro de la localidad. Así empezó el calvario de la joven colombiana.

Según relató ella misma en el juzgado, fue obligada a abortar sin anestesia en una consulta en la que no había enfermera. Acudió allí acompañada por el encargado del burdel, José Manuel García Adán, cabecilla de la Operación Carioca y ya condenado en 2014 a 21 años de prisión por maltratar a su esposa.

Durante la operación, desnuda de cintura para abajo y con las piernas amarradas a la camilla, el ginecólogo le obligaba a sostener en su propia mano el instrumental mientras ella sentía que le estuvieran "arrancando la piel". Gritaba de dolor, pero el ginecólogo se limitó a decirle: "Te tienes que agarrar fuerte porque para colmo eres muy nerviosa", "¡joder!, eres la chica más quejica que he tenido".

Pese a que la joven se negó en un principio a abortar, el fiscal cree probado que, Adán "sabiendo que tendría la capacidad de forzarla ilícitamente", hizo prevalecer "su superioridad" y se aprovechó de "de la situación personal de esta", sin familia en España ni "medio de subsistencia diferente a su actividad en el club". Adán pagó la operación al médico. Según los pinchazos telefónicos, 600 euros que luego le reclamaría al constructor, que se gastaba una media de 400 euros siempre que iba al club. Tras consumar el aborto, Adán llamó al constructor, que estaba jugando al golf, y le dijo: "Tranquilo, ya puedes irte de viaje".

El fiscal pide la apertura de juicio oral y pide cuatro años y medio de prisión para el médico, el empresario y el proxeneta. Los tres fueron arrestados cuando estalló la Operación Carioca a finales de 2009 y cumplieron prisión provisional, señala El País.  

Tras el aborto, la joven prostituta entró en un estado de depresión. Huyó a Murcia para trabajar en otro prostíbulo pero una vez allí tuvo que acudir a un hospital pues el ginecólogo de Lugo le había dejado dentro parte de la placenta. Terminó volviendo a Galicia y se puso a estudiar, en un intento por intentar olvida tan traumática experiencia.