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Preparativos frenéticos para dar vida a un mundo de fantasía y desenfreno

EFE

A pocos días de los desfiles oficiales de Carnaval, carpinteros, pintores, costureras y decoradores trabajan a un ritmo frenético para terminar las carrozas y disfraces que darán vida a un mundo de fantasía y desenfreno.

Doce escuelas que forman parte del llamado Grupo Especial, y que reúne las mejores de Río de Janeiro, desfilarán por la Avenida del Marqués de Sapucaí y todas se afanan en la preparación de la fiesta.

Una de ellas es la Estação Primeira da Mangueira, tercera clasificada de 2007, que no se alza con la victoria desde 2002 y que aspira a recuperar el título de campeona.

Para ello, la Mangueira desfilará "aún más colorida, alegre e irreverente que en los últimos años", dijo a EFE su "carnavalesco" (director artístico), Max Lopes.

Conocido como "el mago de los colores", Lopes considera que "lo importante es que los componentes de la escuela comprendan la temática".

Y si el "samba-enredo" - la canción que entonarán al unísono las aproximadamente 4.000 personas que participarán en la presentación de Mangueira -, "es bueno y conquista a la gente, lo tienes casi todo", asegura.

Sin embargo, el samba no es lo único determinante. Los jueces, que en alguna ocasión han tomado decisiones polémicas, puntúan nueve facetas más: la batería, la armonía, su evolución, el enredo, el conjunto, las carrozas y aderezos, los disfraces, la comisión de frente (grupo que encabeza la escuela y escenifica el tema del samba), y la portabandera y el maestre-sala.

Cada escuela dedica el Carnaval a un tema concreto. Este año, Mangueira se ha inspirado en el "frevo", un estilo musical festivo típico de Recife, ciudad situada en el nordeste de Brasil.

"El frevo es genuino brasileño, es parte de nuestra danza, de nuestro ritmo y de nuestro folclore. Así que hemos hecho una fusión con la samba, ya que el frevo es casi la samba acelerada", explica Lopes.

Además del "frevo", Mangueira hará en el Sambódromo un homenaje al fundador de la escuela, el 'sambista' Cartola, cantante y compositor que en 2008 cumpliría 100 años.

"Habrá una carroza que reproduce una favela dentro de unos instrumentos musicales de una banda de frevo. Allí estará representado Cartola, tocando su guitarra", desvela a EFE Max Lopes.

Cada escuela debe desfilar con un mínimo de 2.500 y un máximo de 4.500 componentes, y un límite de entre seis y ocho carros alegóricos.

La escuela de São Clemente será la que dé inicio, el domingo 3 de febrero a las 21,00 hora local (23,00 GMT)), a los desfiles del Grupo Especial.

Le seguirán Porto da Pedra, Salgueiro, Portela, Mangueira y Viradouro, mientras que Mocidade, Unidos da Tijuca, Imperatriz Leopoldinense, Vila Isabel, Grande Rio y Beija-Flor, la campeona de 2008, que actuarán al día siguiente.

La Ciudad de la Samba vive estos días los últimos preparativos antes del fin de semana esperado, en el que todas ellas exhibirán en el Sambódromo el trabajo realizado durante el último año.

Bajo las indicaciones del "carnavalesco", responsable de la concepción y desarrollo del enredo, los trajes y carrozas, los trabajadores finalizan los últimos retoques para dejarlo todo listo para un desfile que durará un máximo de 80 minutos.

El secretismo y los celos en la Ciudad de la Samba son máximos. Pese a estar todas juntas, cada escuela intenta preservar del público lo que sucede en el interior de su taller, para no dar pistas a sus rivales y mantener ocultos sus diseños hasta la celebración de la fiesta carioca más popular.

Situada en un espacio de 130.000 metros cuadrados en la zona portuaria, la Ciudad de la Samba comenzó a construirse en agosto de 2003 para que las mejores escuelas de samba tuvieran su centro de producción y para ofrecer al turista que visitaba Río de Janeiro en otras épocas del año la posibilidad de conocer la tradición carnavalesca.

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