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Los secuestradores de los dos turistas austríacos en Túnez consiguen llegar a Mali

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Los secuestradores de los dos turistas austríacos han conseguido llegar a Mali, lo que complica mucho las posibilidades de resolución del caso, que empieza a asemejarse al de la captura de 32 extranjeros en 2003 por cuya liberación el Gobierno alemán se vio obligado a pagar cerca de 6 millones de euros.

Según informó hoy el diario argelino en árabe "An Nahar", los secuestradores, pertenecientes a la organización Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI), han logrado pasar con sus rehenes a Mali después de atravesar durante los cuatro últimos días Argelia y Libia.

Pese a los esfuerzos del Ejército argelino, que ha desplegado una gran operación de búsqueda del comando en el sureste y el sur del país, los terroristas de AQMI han sido capaces de llegar a sus bases en el Sahel maliense, donde su captura se dificulta de manera notable.

Igual sucedió en febrero de 2003, cuando 32 turistas europeos fueron secuestrados mientras viajaban en vehículos todoterreno por el desierto argelino, entre las localidades de Uargla y Djanet.

Una audaz operación de rescate del Ejército argelino permitió entonces liberar tres meses después a 17 de ellos en la región de Tamanrasset.

Sin embargo, los otros 15 -nueve alemanes, cinco suizos y un holandés- permanecieron cautivos en la región de Illizi y estuvieron a punto de ser asesinados, según afirmaron ellos mismos.

La turista alemana Mikaela Spitzer falleció en junio a causa de las privaciones sufridas y el intenso calor, mientras que los 14 rehenes restantes fueron conducidos ese mes a Mali por sus secuestradores, que consiguieron pasar la frontera sin ser interceptados.

La decisión de permitirles salir de sus refugios en Illizi fue adoptada por Argelia después de que Berlín y Berna exigieran que no se pusiera en riesgo la vida de sus ciudadanos en caso de un eventual asalto militar.

Los secuestradores pidieron un rescate de 60 millones de euros y, tras intensas negociaciones, los 14 europeos fueron liberados el 17 de agosto, tras más de cinco meses de cautiverio.

Aunque el Gobierno alemán nunca reconoció ni desmintió pago alguno, varias fuentes occidentales aseguraron que Berlín desembolsó al menos 6 millones de euros por la liberación.

En aquella ocasión fue el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) y esta vez es AQMI -nombre que adoptaron los salafistas en octubre de 2006- la que se ha atribuido el secuestro de los dos austríacos en Túnez, lo que añade mayor complicación al caso, ya que ese país magrebí acoge a miles de turistas europeos cada año y hasta ahora nunca había sufrido una acción de este tipo.

Las autoridades de Túnez expresaron hoy su temor de que AQMI intente penetrar en el país para comprometer el turismo tal como ocurrió en abril de 2002, cuando Al Qaeda hizo explotar una camioneta cargada de explosivos en la isla tunecina de Yerba matando a 17 personas, entre ellas 14 turistas alemanes.

En un mensaje de audio difundido el lunes por la cadena de televisión qatarí Al Yazira, AQMI reivindicó el secuestro de los austríacos y amenazó a los turistas que viajen a Túnez.

"Mientras vais a disfrutar allí, nuestros hermanos mueren en Gaza a manos de los judíos y con la cooperación de Occidente", afirmó la banda, que aseguró que la pareja austríaca se encuentra bien de salud y es tratada "conforme a la Sharía (Ley Islámica)".

Los secuestrados son Wolfgang Ebner, un consultor de 51 años, y Andrea Kloiber, una enfermera de 40 años, que visitaban el desierto tunecino cuando fueron capturados.

Según el diario "An Nahar", habitualmente bien informado en temas de terrorismo, los autores del secuestro entraron a Túnez a partir de una zona fronteriza con Argelia, entre las provincias de El Oued y Tebessa, y posteriormente regresaron a territorio argelino.

El grupo de captores está dirigido por Yahyia Abou Ammar -jefe de AQMI para la zona sur de Argelia- y, según las fuentes de seguridad que cita "An Nahar", eligieron el territorio de Mali porque consideran que les facilita el establecimiento de negociaciones con las autoridades austríacas.