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Suecia releva a la República checa al frente de la Unión

El medio ambiente y la ampliación de la UE marcarán el próximo mandato

DANIEL BASTEIRO

Tras seis meses marcados por los escándalos que acompañaron a la presidencia checa de la Unión Europea, ayer se presentó en Bruselas su sucesora: Suecia. Desde el 1 de julio, el Gobierno del país escandinavo dirigirá la UE tratando de olvidar el legado checo. El país que aún maneja el timón está presidido por Václav Klaus, quien se declara abiertamente euroescéptico. Además, a mitad de la presidencia rotatoria el ex primer ministro, Mirek Topolánek, fue destituido tras una moción de censura y después acabó reconociéndose desnudo en las fotos de la mansión de Silvio Berlusconi.

La Presidencia de la UE, una responsabilidad semestral que en 2010 recaerá sobre España, vivirá con Suecia un programa con la crisis económica como telón de fondo, la inestabilidad institucional como hilo conductor y las negociaciones internacionales sobre el cambio climático como meta final.

Así lo aseguró ayer en rueda de prensa Cecilia Malmström, ministra para Europa, quien reconoció que el éxito de su mandato se medirá en la capacidad de Europa para arrastrar a los grandes países del mundo hacia el acuerdo sucesor del Protocolo de Kyoto.

La cumbre se celebrará en diciembre en Copenhague, bajo paraguas de Naciones Unidas. Aunque la UE prometió el año pasado una reducción del 20% de emisiones, los 27 todavía no se han puesto de acuerdo sobre los medios que destinarán a los países menos desarrollados para que crezcan sin dañar el medio ambiente.

El país que preside la UE marca los temas de la agenda durante sus seis meses de mandato. La entrada de Islandia, un país muy afectado por la crisis económica, será una de las prioridades en cuanto el país presente la petición, según aseguró Carl Bildt, jefe de la diplomacia sueca.

El ministro de Exteriores mencionó "su pertenencia al Espacio Económico Europeo" y su convergencia con los parámetros de la UE para justificar la posible adhesión rápida de Islandia. Además, Suecia tratará de evitar una nueva guerra del gas entre Rusia y Ucrania. El presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Barroso, cree que podría estallar un nuevo conflicto entre ambos países "en semanas, no meses".

A diferencia de sus predecesores, Suecia tiene un Gobierno estable, tal y como presumió ayer un alto funcionario sueco: "Introduciremos una novedad con respecto a los checos: nuestro Gobierno aguantará los seis meses".

Medio Ambiente

Suecia quiere incluir a China, India, Brasil, México, EEUU y los países menos desarrollados en un ambicioso acuerdo sobre el clima que sustituirá al Protocolo de Kioto. Previamente, la UE deberá decidir cómo ayuda a los países pobres a desarrollarse con energías más limpias.

Crisis Económica

La UE tendrá que capear los efectos de una crisis que sólo parece remitir en el plano financiero, pero no en sus graves efectos para el bienestar social.

Ampliación de la UE

Suecia fijará el calendario para la integración de Islandia en la UE como Estado número 28, si el Parlamento presenta una petición. Estocolmo también quiere acelerar los trámites con Turquía, pero enfriará la integración de Croacia por los conflictos territoriales con Eslovenia.

Guerra del gas

La presidencia sueca deberá evitar una nueva crisis del gas entre Rusia y Ucrania de la que Moscú alerta desde hace semanas. El incumplimiento de los acuerdos económicos entre ambos países podría dejar de nuevo a la UE sin el 80% del gas que importa de Rusia.

Crisis institucional

Suecia tendrá que poner en práctica la nueva configuración de la UE prevista en el Tratado de Lisboa, siempre que sea aprobado por Irlanda en octubre, en su segundo referéndum.

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