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Thor Hushovd repite victoria en el 'sprint' de Bañolas

EFE

El noruego Thor Hushovd (Credit Agricole), líder de la Volta a Cataluña, ganó la segunda etapa de la prueba, entre Riudellots de la Selva y Bañolas, de 167,8 kilómetros, tras imponerse al sprint al austríaco Bernhard Eisel (High Road), con un tiempo de 4:07.34.

Hushovd, que ya se impuso con autoridad en el prólogo de Lloret de Mar, no sólo mantuvo el liderato ganando en Banyoles, sino que amplió en diez segundos, gracias a la bonificación por la victoria, su ventaja sobre el segundo clasificado de la general, el colombiano Leonardo Duque, también beneficiado por las bonificaciones tras cruzar la línea de meta de Banyoles en tercer lugar y arañar cuatro segundos.

Los encargados de animar la etapa, sin embargo, fueron los cuatro corredores escapados durante 134 kilómetros, Darío Cioni, Freddy Bichot, Amets Txurruka y José Carrasco, neutralizados a falta de sólo cinco kilómetros para la meta.

El pelotón cerró la aventura de los cuatro escapados ya en las calles de Bañolas, un circuito de once kilómetros que los corredores recorrieron en tres ocasiones, después de una escapada de 134 kilómetros, cuando la etapa comenzó a empinarse, en el kilómetro 24, con el Alto de Santa Pelaya, de segunda categoría.

El final de la escapada abrió todas las opciones a los 'sprinters'. El más veloz de todos los presentes, el noruego Thor Hushovd, ganador del prólogo y líder reforzado, auténtico dictador de la Volta en las dos primeras etapas, el más rápido en Bañolas por delante de Bernhard Eisel, lanzado por Hincapié, pero incapaz de batir al noruego.

Con tres puertos de montaña, la etapa se presentaba propicia para las aventuras en solitario. Así lo interpretaron Darío Cioni (Silence Lotto), Freddy Bichot (Agritubel), José Carrasco (Andalucía-Cajasur) y Amets Txurruka (Euskaltel), premio a la combatividad en el Tour; que atacaron antes de subir el primer puerto de montaña, el Alto de Santa Pelaya, en los primeros compases de la etapa.

Los cuatro escapados quedaron a merced de la voluntad del pelotón. Serían devorados en cuanto el gran grupo decidiera. Llegaron a disfrutar de más de cinco minutos de ventaja, en los puertos de La Ganga y Dels Àngels, pero en los momentos decisivos, se resignaron a pelear por una ventaja de apenas un minuto.

Poco antes de entrar en Bañolas, a falta de 30 kilómetros para el final, los cuatro escapados levantaron el pie del pedal, rendidos a la evidencia. Sin embargo, el pelotón, remolón, tampoco apretó.

Los cuatro escapados tuvieron un final cruel. Ya en las calles de Bañolas, apenas a cinco kilómetros para la meta, el pelotón los devoró. Fue el punto final a 143 kilómetros de escapada.

"Fue una etapa táctica", resumió al final el ganador, el noruego Hushovd. La etapa de mañana, Bañolas-La Seo de Urgell, 191 kilómetros y cuatro puertos de montaña, condicionó el esfuerzo del grupo, que sólo aceleró al final para forzar un 'sprint'.

En la línea de meta, el noruego volvió a imponerse. Si en Lloret demostró su capacidad contra el reloj en corta distancia, en Banyoles sacó a relucir su poderío al 'sprint'. Le avalan victorias de este tipo en el Tour de Francia, jerarquía que le convierte en el gran dominador de la Volta con dos victorias en las dos primeras etapas, a falta de comprobar su respuesta en la etapa reina de la prueba.

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