Por qué es esencial tener un fondo de emergencias y cómo empezar a crearlo
La economía doméstica consiste en priorizar y lo primero de todo es garantizar las necesidades básicas.

Zaragoza--Actualizado a
Ahorrar es complicado, aunque se trata de un ejercicio deseable en toda economía doméstica. Y no, no tiene nada que ver con acumular por acumular. Tampoco con cumplir un objetivo específico. Es verdad que hay personas que guardan dinero para darse un capricho como puede ser un buen viaje, cambiar a un coche mejor o algún otro desembolso notable. Sin embargo, es recomendable realizar estos ejercicios una vez que se dispone de un cierto colchón.
Al fin y al cabo, la economía consiste en gestionar recursos y, para ello, hay que priorizar. Y lo primero de todo es cubrir las necesidades básicas: casa, comida, transporte, educación, etc. Una vez que estas partidas están garantizadas es el momento de pensar en objetivos más grandes.
Qué es un fondo de emergencias
Claro que también hay que tener en cuenta el futuro. Por definición, este siempre va a ser imprevisible. Por ello, aportar algo de certeza siempre parece una buena decisión. Especialmente cuando estamos hablando de necesidades primarias. Un fondo de emergencia es una cantidad de dinero líquido destinado exclusivamente a cubrir gastos inesperados y urgentes sin incurrir en deuda.
O dicho de otra manera, el fondo de emergencia actúa como colchón económico en caso de imprevistos, como por ejemplo perder el trabajo, incurrir en una enfermedad inhabilitante o tener que sufragar algún tipo de reparación no planeada. La idea de fondo es poder hacer frente a situaciones fuera del guion sin que nuestro bienestar y, sobre todo, nuestras necesidades primarias se queden sin ser satisfechas.
Cuánto dinero debe tener el fondo de emergencia
No existe una cantidad exacta sobre la cantidad de dinero que debe figurar en este fondo de emergencia. No obstante, se considera que lo ideal es poder acumular lo suficiente para poder subsistir de tres a seis meses sin ingresos. Aunque como norma general se puede establecer que contra más, mejor.
No en vano, el fondo de emergencias ofrece tranquilidad a aquellas personas que consiguen conformarlo. Al fin y al cabo, saben que en caso de algún imprevisto cuentan con ese remanente para hacer frente. Por ello es importante que este dinero esté disponible en todo momento. Es decir, debe ser depositado en algún tipo de producto que nos permita contar con él a nuestra disposición.
Curiosamente, este fondo de emergencia también permite ser más arriesgado con el resto de finanzas personales. Una vez que tenemos aseguradas las necesidades básicas, el plantearse realizar otras inversiones, del tipo que sea, es más viable. Por lo tanto, el fondo de emergencias es el primer objetivo económico que posee toda economía doméstica.
Dónde guardar el fondo de emergencias
No existe un lugar prioritario donde almacenar un fondo de emergencias, siempre y cuando se nos garantice una liquidez absoluta en el caso de necesitarlo. Siempre es buena idea que el fondo de emergencias esté depositado en una cuenta diferente a la de nuestro día a día, sobre todo para asegurarnos que no es empleado en otros gastos superfluos. Además, como se trata de un dinero destinado a cubrir sobresaltos, sí es importante que no la cantidad depositada no sufra excesivas variaciones a lo largo del tiempo.
A partir de ahí, lo más normal es depositar el fondo de emergencias en una cuenta de ahorro que no nos cobre comisión alguna, o quizá un fondo de inversión que nos permita acceder al dinero siempre que queramos. Muchas personas optan por guardar el fondo de emergencias en una cuenta remunerada, pues se trata de una opción mixta ya que permite máxima liquidez, aunque el dinero ofrece un cierto rendimiento mientras se encuentra invertido. Evidentemente, es necesario saber las condiciones específicas de cada producto antes de decantarse por una opción u otra.
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