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California, contra los coches negros

El Estado estudia exigir que los vehículos lleven pintura y cristales reflectantes para reducir el calentamiento

MIGUEL ÁNGEL CRIADO

El Gobierno del Estado de California, el más activo en favor de la política medioambiental en EEUU, quiere que los nuevos vehículos reflejen la mayor cantidad de energía solar posible. Para ello, va a proponer que, a partir de 2012, los coches que salgan al mercado estén pintados con tintes altamente reflectantes de la luz y cristales que absorban la menor cantidad de calor.

La teoría es sencilla: los vehículos de color oscuro y con cristales convencionales se convierten en hornos aparcados en las tórridas calles de Los Ángeles o Hollywood. Para refrescarlos, los conductores ponen al máximo el aire acondicionado, lo que provoca un aumento de consumo de combustible que lleva a una emisión extra de CO2. Desde la Agencia para la Protección Medioambiental de California proponen revertir el proceso con un ciclo ideal: con pinturas y cristales reflectantes se reducirá la temperatura interior del coche, lo que hará innecesario utilizar el aire acondicionado. De esta manera, se consumiría menos combustible, emitiendo así menos carbono a la atmósfera.

El mes pasado, esta agencia estatal publicó las conclusiones de un informe técnico sobre pinturas frías y lunas reflectoras. Los expertos han calculado que los tintes actuales reflejan entre el 25% y el 35% del total de energía solar. Según estiman, con nuevos pigmentos la cifra podría aumentar hasta el 80%.

En cuanto a los cristales, desde 2012, todos los coches nuevos (incluidos vehículos medios ligeros y camiones de menos de 4.500 kilogramos) deberían reflejar el 30% del espectro solar como mínimo (luz visible, rayos ultravioleta e infrarrojos). Todo ello, manteniendo un 70% de transmisión de visibilidad.

"Se conseguiría una reducción de las emisiones de un millón de toneladas métricas de CO2 con la plena implantación de nuestra propuesta", calcula la responsable del equipo autor del plan, Marijke Bekken.

Pero la propuesta se enfrenta a varios retos. Aparte del coste y la consistencia de la pintura, a la industria automovilística le preocupa mantener una completa paleta de colores, en especial el negro.

De hecho, los ensayos con nuevos pigmentos, aunque han conseguido buenos niveles de reflectancia del color negro, dejan tonos de azul o marrón. "Los investigadores nos dicen que aún no han encontrado un pigmento que sea un buen reflectante solar y ofrezca un profundo color negro", explica Bekken. Aunque no lo descartan, por ahora no prohibirán ni castigarán fiscalmente el uso de coches negros.

El plan, que será revisado el 11 de mayo, incluye la   obligación de que tanto las lunas como las pinturas usadas en las reparaciones cumplan los niveles de reflectancia. Otro punto estudiado es, en caso de techos solares, la inclusión de sistemas de ventilación alimentados por paneles solares, que alivien la temperatura del coche aparcado. Los materiales plásticos del salpicadero y la tapicería están obligados a reflejar también el 20% de la luz incidente.