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Los contenedores de vidrio se llenan de bombillas rotas

El 9% de los residuos del iglú verde que llega a las plantas de reciclado es material impropio

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE

Las montañas de vidrio marrón comienzan a emerger en las plantas de reciclado sustituyendo a las verdes que se podían observar en invierno.Siguen el ritmo del consumo: en Navidades llegan las botellas de cava y en verano las de cerveza. Sin embargo, los envases de vidrio depositados en el contenedor verde vienen acompañados de multitud de residuos que no son vidrio, como platos y copas rotos, espejos, ventanas, cuencos de porcelana, bombillas o adornos de cerámica que dificultan el reciclado. En España se recicla el 60% del vidrio que se consume, pero entre el 7% y el 9% de los residuos que llega a las plantas de reciclaje no debería estar ahí. El gerente de la zona centro de Ecovidrio, Pablo Muñoz, explica que "lo peor es encontrar fragmentos de porcelana, y hay muchos, porque al fundir el vidrio para fabricar nuevas botellas se obturan los conductos".

La mayor parte del proceso de reciclado de vidrio consiste en separar los impropios. Los residuos atraviesan siete líneas de selección y limpieza hasta que se obtiene el calcín, fragmentos de vidrio puro de entre cinco y 50 centímetros, que son el resultado final del reciclado y a partir de los cuales se fabrican nuevas botellas.

A lo largo de la cadena, la primera separación se realiza con imanes para extraer los residuos metálicos, como tapas de envases; luego se separan los plásticos y los metales no férricos, como anillas o tapones; y en la última fase, mediante cámaras ópticas se selecciona lo que es vidrio por espectrografía, ya que si es vidrio la luz pasa a través del fragmento y si es otro material, no. Durante el proceso hay operarios que realizan selección manual, en caso de que los aparatos no detecten todo lo que no es vidrio.

No obstante, hay una parte de los materiales reciclados que contienen restos plásticos, orgánicos o metálicos. "Los montones con mezclas se dejan al aire libre entre seis y ocho meses para que la materia orgánica se pudra y tras ese periodo se vuelve a procesar", explica Francisco Ansaldo, gerente de la planta Recycling Hispania, la única en la Comunidad de Madrid.

Todos los envases de vidrio que llegan a las plantas de reciclado se trituran en pequeños fragmentos de vidrio o calcín, que una vez fundidos se transforman en nuevas botellas, con la misma calidad que las originales. En la planta de Recycling Hispania también procesan las botellas de Coca-Cola defectuosas que se convertirán en lunas de automóvil; y las fracciones de vidrio mezcladas con granos de menos de cinco centímetros que se estudia convertirlas en asfalto o encimeras para cocinas. También se reciclan por separado las probetas de laboratorio, ventanas o espejos, y todos ellos volverán a formar probetas, ventanas y espejos a estrenar.

La planta madrileña procesa 75.000 toneladas anuales, y cada día llega una media de 18 camiones. Navidad y verano son los dos picos de mayor actividad. En Navidad aumenta entre un 20% y un 30% la cantidad de envases de vidrio que llegan para reciclar, y en verano entre un 10% y un 15%, explica Ansaldo. En España hay 15 plantas de reciclado de vidrio, y comunidades autónomas como Murcia, La Rioja, Navarra y Asturias no tienen ninguna instalación. En el caso de Murcia sus residuos de vidrio se procesan en la planta de Albacete, mientras que los de las otras tres comunidades se reciclan en el País Vasco.

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Aerosoles, tapones, las tapas de mermeladas y las chapas de refrescos o cervezas van al contenedor amarillo.

Tarrinas de cerámica de cuajada o crema catalana van al contenedor amarillo.

Latas de cerveza o aceitunas y tarrinas de queso o yogures, al amarillo.

Porcelana, tazas y platos y vasos de cristal, al genérico.

Botes y tarros de verduras, mermeladas, perfumes y botellas de vidrio sí van al contenedor verde.